Ocho formas de joder una buena idea

Bueno, recuperando mi frustrada faceta de crÃtico cinematográfico – frustrada por suerte para todos – hoy voy a dar mi opinión sobre otra estafa hecha pelÃcula que ha aterrizado hace poco en nuestras carteleras: En el punto de mira. No, no aparece la de Christopher Lambert (The Point Men). No, tampoco la de Jeff Goldblum (One of the Hollywood ten). Maldita sea, y tampoco la de Wesley Snipes (Liberty Stands Still). Ni siquiera la de Clive Owen (Shot’em Up). Es que en inglés hay muchas frases que en castellano significan lo mismo: “Peli mala a rabiar”, o en lo que jerga cinematográfica se conoce como “En el punto de mira”.
Vale, me he pasado un poco. La pelÃcula no es “tan” lamentable. De hecho, parte de una buena idea y tiene un comienzo prometedor. Se nos sitúa en Salamanca, en una cumbre de lÃderes polÃticos de todo el mundo en la que se intenta acabar con el terrorismo. Algo asà como la Alianza de Civilizaciones dirigida por el presidente de los Estados Unidos en plan súper estrella. Aunque dejemos esto para después… el caso, como decÃa, es que nos encontramos en Salamanca, en plena Plaza Mayor. Abarrotada de gente. Y de repente, en pleno discurso, “Mr. President” recibe un disparo. Se escucha una explosión. Luego otra dentro de la plaza. Todo parece apuntar a un atentado terrorista sin precedentes. ¿Qué ha pasado?
Es en ese momento cuando la acción da marcha atrás y se nos narra explicada desde otro punto de vista, el de otro espectador. La idea es muy buena, y recuerdo que pensé: “¡genial!”. Un mismo hecho narrado desde varios puntos de vista, ocho en total. Y todos ellos espectadores privilegiados, cuya versión aporta una pieza más del puzle para que nos hagamos una idea de lo que ha pasado en realidad, y las motivaciones de cada personaje para hacer lo que han hecho. ¿El problema? Todo lo demás.
Para comenzar, he mencionado que la acción transcurre en Salamanca. Esto no es del todo cierto, ya que en realidad se construyó una maqueta de la Plaza Mayor en México. ¿Por qué? Quien sabe, por falta de presupuesto, quizás. El caso es que la localización es tan inverosÃmil que espanta. Mientras que la Plaza Mayor está perfectamente recreada, los alrededores representan una ciudad que claramente no es la urbe universitaria que muchos conocemos. Más bien parece una ciudad de… sÃ, de México XD. Con coches que no se verÃan por aquÃ, gente cuyo aspecto no solemos ver por aquÃ, acento mexicano… bueno, ya me entendéis. Lo que más me descolocó fue ver a un conductor que, después de atropellar a uno de los protagonistas que conducÃa temerariamente se baja de su furgoneta y, con los brazos en cruz pregunta: “¿Qué pasa?”. ¿Cómo que qué pasa? Un español no habrÃa hecho eso, un español se habrÃa asomado por la ventanilla, habrÃa aporreado el cláxon y habrÃa gritado: “¿PERO TU ERES GILIPOOOOOOOOOLAS?”. Supongo que a los espectadores estadounidenses, que no sabrÃan decirte si la antártida queda por encima o por debajo del estado de Dakota; les dará igual. Pero para el público europeo la ambientación resulta demasiado grotesca.
Por no hablar del sinsentido del argumento. Por algún extraño motivo, se celebra una cumbre internacional en Salamanca. Y una cumbre internacional en la que ningún dirigente español parece estar presente, excepto el alcalde (¿?¿?). Por si fuera poco, el escenario está lleno de musulmanes con turbante que esperan sentaditos a que llegue el presidente de los EEUU en plan súper estrella. Y el público es mexicano XD. Bueno, no pasa nada, parece que hay terroristas con tecnologÃas del año 2020 por lo menos. Tienen un rifle de francotirador que se controla desde el teléfono móvil y se toman la molestia de ir tres o cuatro de ellos a la plaza para luego tener que huir.
El resultado final es que, tras ir descubriendo poco a poco las versiones de la historia de los ocho protagonistas, descubrimos un notable reparto de buenos actores, que apenas tienen la oportunidad de lucirse. De hecho, alguno de ellos lo hace bastante mal, y otros pasan desapercibidos deseando que se acaben sus veinte minutos de interpretación y volver a rodar esa serie de éxito que todos conocemos. El mejor es “caralimón” Dennis Quaid, el que más sale. Cada dÃa se parece más a Steven Seagal expresivamente hablando. Pobrecillo.
En definitiva, una decepcionante cinta más, que dudo si todavÃa sigue en cartelera (la vi hace una semana) y que os recomiendo no ver si podéis evitarlo.
Portada









Da rabia que con ese reparto tan bueno no hagan una buen pelÃcula, pero bueno, era de esperar. TodavÃa recuerdo cuando fuà a ver Mission Impossible 2 y aparecieron las Fallas mezcladas con la Semana Santa… (lo irónico del asunto es que este año cae todo seguido, tal vez el guionista lo predijo!!!! XDD)
Bastante de acuerdo, aunque a mà lo que menos me gustó (dejando aparte el tema de la localización) es que al final dejasen lo de los distintos puntos de visto de lado para limitarse a usar un esquema narrativo tradicional.
Mi crÃtica de hace un par de semanas:
http://www.eldesafiodigital.com/blog/2008/03/03/en-el-punto-de-mira/
Comentar el pq la grabaron en Mexico. ¿Tu te imaginas tener cerrada la plaza mayor de Salamanca durante casi 2 meses, de 9 a 18 todos los dÃas?
PodrÃan haber hecho una maqueta de la plaza mayor, pero al menos rodar los exteriores (la persecución) en Salamanca, y con extras autóctonos, ¿no?
Bueno, no me parece tan mala, pero sà que tiene cagadas como lo de no parecer España ni de coña xD Ahora, el alcalde de Salamanca es un personaje bueno xDDD
Por aquà va la mÃa:
http://elpixeblogdepedja.com/2008/03/en-el-punto-de-mira-vantage-point.html
Una peli más, que pasará por nuestras vidas sin pena ni gloria.
Saludos!!!
Con respecto a lo del rifle… ¿Recuerdas la pelÃcula The Jackal, con Bruce Willis y Richard Gere? En ella Willis no necesitó ayuda para cargar un arma de avión controlada remotamente con una laptop en una camionetita y tratar de matar, el solito, a la primera dama gringa. La misma técnica pero modernizada.
Ah perdón… es que era Bruce Willis.
Vagancianet, cuando estaba leyendo tu comentario te lo iba a decir, pero en la última frase me lo has quitado de la boca… o más bien de los dedos.
¡Que era Bruce Willis, coño! No comparemos XD