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La inevitable decadencia del género de los shonen

uzumaki naruto 40 La inevitable decadencia del género de los shonen

Érase una vez un talentoso dibujante japones llamado Masashi Kishimoto. De su infancia no se conoce prácticamente nada, excepto su fuerte admiración hacia Akira Toriyama. Una admiración que ha influído de manera evidente en su dibujo desde sus inicios. Y es que es difícil escapar a esa influencia cuando has crecido al mismo tiempo que lo hizo Dragon Ball.

Para quien ande un poco perdido, Kishimoto es el autor de Naruto. Un manga que arrancó en 1999 y que hoy ya lleva diez años publicándose. Uno se pregunta, si en todo este tiempo, no habría habido tiempo suficiente para terminarlo. Y la respuesta a la que uno llega es que sí. Que ya está tardando.

Al principio parecía que iba a crear una buena obra. La temática de los ninja era relativamente original, al menos desde el punto de vista que le había dado Kishimoto. Una aldea habitada por ninjas con sorprendentes habilidades, una interesante trama argumental que nos acabó llevando a un torneo y grandes dosis de humor. La fórmula utilizada también se salía de lo habitual. Los combates eran inteligentes, las debilidades de los protagonistas se subsanaban con tácticas para quitarse el sombrero, ases en la manga y un tempo con coherencia. Si habéis ido siguiedo este manga al mismo tiempo que se publica en Japón, quizás muchos coincidiréis conmigo en que los mejores momentos los han protagonizado Rock Lee (fuerza y superación) y Shikamaru (inteligencia). ¿El resto de personajes? Traumatizados, dopados, dinosaurios y un protagonista que es tan inútil que el propio autor le tiene manía. Estoy seguro de que no habrán sido pocas las noches en que se ha despertado arrepintiéndose de haber llamado a su obra “Naruto” en vez de “Sasuke”.

Este autor en particular representa el ejemplo perfecto para explicar lo que vengo comprobando desde hace tiempo. La mayoría de los shonen manga comienzan siendo muy prometedores, luego se vuelven monótonos, para acabar precipitándose hacia el abismo de la decadencia en el que la intriga de cada capítulo consiste en averiguar qué personaje se habrá vuelto más tarugo utilizando ves a saber qué “power up”. Pero no es el único, desde luego. Mangas tan populares como “Bleach” o “One Piece” están siguiendo la misma trayectoria, en diferentes fases. Si el primero dejó de perder todo el sentido tras la sociedad de almas, al segundo hace ya mucho tiempo que se le agotaron las posibilidades de sorprendernos. Es la maldición del shonen.

dragonball La inevitable decadencia del género de los shonenPensemos por ejemplo en Dragon Ball. En su primera etapa, hay sagas memorables, mezcladas con los momentos cumbre que tenían lugar durante los torneos de artes marciales. Se nota que Toriyama lo tiene todo planeado con poco margen para la improvisación, los personajes evolucionan naturalmente e incluso tiene un final más que aceptable. Varios saltos temporales explican la mejora en las habilidades de los protagonistas y no se abusa de los potenciadores (agua sagrada). Sin embargo, la segunda etapa (la que en el anime se dio a conocer como Dragon Ball Z) es el fruto de una profunda fumada del viejo Akira y todo su equipo. Las incoherencias argumentales se suceden una detrás de otra, el guión pierde su chispa de humor absurdo y picardía que tan bien esgrimía Tori en su época del Dr. Slump… y el lector acaba pidiendo la hora, deseando que se acabe ya tanta tontería que siempre acaba igual: con Son Goku transformándose en super guerrero y lanzando una onda de energía cada vez más grande. ¿Y no podían zanjar los combates con algo así desde el principio?

El problema está en el formato

El lastre al que se tienen que enfrentar los autores de manga en Japón es el del formato. Sus mangas aparecen en semanarios, que recopilan los capítulos de docenas de mangas en “tochos” de cientos de páginas. No todos pasan por este trámite, pero quien quiere hacerse un hueco en el mundillo y tiene pocos recursos, es un buen trampolín. El problema es que la competencia es dura, la audiencia es exigente y (aquí dejo volar la imaginación) las presiones de las editoriales deben ser constantes. Con un formato así, un autor que comienza una obra sin tener claro si va a calar en el público o no, es posible que lo haga sin haber decidido cómo se va a desarrollar el argumento. Algo que se nota demasiado en Naruto, pues poco tienen que ver las primeras aventuras, con el combate contra Zabuza; con el ritmo actual. El manga acaba llenándose de demasiados personajes (tantos como shinigamis en Bleach) demasiado desarrollados como para recordarlos a todos y para que tengan trascendencia en la historia. Y de interrogantes que no se cierran, agotando al lector con un hilo argumental que parece no tener rumbo.

Quizás el ejemplo a seguir sean autores como Takeshi Obata o Takehiko Inoue. El primero, en Death Note (aunque sería más bien un seinen) tiene el equilibrio perfecto en lo que a narrativa en un manga se refiere. Una longitud adecuada, una trama cuidada hasta el mínimo detalle evitando toda incoherencia e inexactitud, y un final inevitable desde la primera página. El protagonista sólo tiene dos enemigos a su altura, con un carisma claramente definido y un papel crucial dentro del complicado puzzle que forma toda la historia. No hay divagaciones, protagonistas que sobren y sagas insulsas. Y sobre todo, acaba cuando y como debe terminar.

vagabond La inevitable decadencia del género de los shonen

Inoue es otro de los mangakas que más respeto. Si bien con Slam Dunk pecó de algunos defectos de juventud y de un final demasiado forzado y brusco, en Real o Vagabond está demostrando una sensibilidad artística y narrativa que lo convierten en uno de los autores más importantes del momento. Concretamente sigo Vagabond, que aunque aún no ha finalizado, la historia sigue un ritmo adecuado y el protagonista evoluciona de forma natural. Sé que la narración madurará con el personaje de Musashi y que el final llegará cuando toque. Y no cuando el autor se canse de estar bajo el látigo de la editorial del Shonen Jump.

Conclusiones

Llevamos años buscando al heredero del sempiterno Dragon Ball, sin éxito. Fue el primer anime con éxito internacional y su sombra aún es muy alargada. Ninguno ha demostrado estar a la altura de la etapa anterior a DBZ y se han fijado en la peor parte de la historia: la de los pelos amarillos y la pérdida del sentido del humor. Inventar personajes molones y dibujarlos dándose de cates es fácil. Lo difícil es que parezca interesante durante tanto tiempo. Siguiendo el ejemplo de la obra de Toriyama sólo se consigue entrar en el mismo abismo de decadencia que llevó al bueno de Goku a tener que pedir ayuda a Satan para derrotar a un monstruo rosa con un muñón en la cabeza con el que convertía a sus enemigos en tabletas de chocolate. Y eso, ya se ha visto.

Artículos de apoyo

  1. Junio 25th, 2009 a las 06:46 | #1

    Lo que dices es una verdad como un templo. Yo comencé a leerme “Naruto” todo de corrido hace un año o dos, y hubo un momento en que me dije: “¿Por qué no ha acabado aquí esto?”. Cada vez hay más “subtramas” que no vienen a cuento y que, sin tener gracia ni emoción, lo único que hacen es interrumpir el hilo principal, que debió haberse cortado hace muuuchos números.

    De “Dragon Ball”, quizá cerrar la serie después del combate contra Piccolo “Junior” en el torneo de artes marciales hubiera quedado un poco pobre. De hecho, opino que la cosa aguantó bastante bien hasta Freezer. Para mí fue a partir de la saga de Célula cuando Toriyama empezó a estar no ya cansado, sino ahíto.

  2. No_Tienes_Ni_Puta_Idea
    Junio 25th, 2009 a las 09:13 | #2

    This is BS.

    One Piece no deja de sorprender. Y no solo es la heredera prodigio de Dragon Ball, sino que (y muy a mi pesar) se la come con patatas.

    Hazlo con ti!

  3. Zanxes
    Junio 25th, 2009 a las 10:58 | #3

    Estoy de acuerdo contigo en todo menos en una cosa, y es en One Piece, el que empiece a ver este manga (o en anime) le quedara una cosa clara: es humor y peleas. El autor ha creador una obra de gran calidad, donde se sabe que la historia es el vieje de esta pirata hasta el one piece, pero que con el paso del tiempo no deja de sorprender, sigue teniendo un humor fresco, tramas conectadas y totalmente interesante… yo diria que es uno de los pocos mangas infinitos (por no decir el unico) que no solo es que se haya mantenido en su linea, si no que incluso a mejorado.

    PD: Naruto dejo de gustarme hace muuuucho ya, y se te olvida nombrar a otro de los grandes mangakas Naoki Urasawa (20 century boys) y una que parece que va en camino Hiromu Arakawa (Fullmetal alchemist)

  4. Junio 25th, 2009 a las 12:08 | #4

    Dandel, muy buen artículo.

    Bajo mi punto de vista se trata de productos que, en la mayoría de las ocasiones, si bien gozan de una GRAN calidad esta se ve empañada por las ansias de quien sea de estirar el producto hasta la saciedad, provocando el cansinamiento de gran parte de sus seguidores.. y consiguiendo, por otro lado, que lo que en su día nos encantó y entusiasmó, pasa al lado oscuro, llegándonos a dejar casi indiferentes.

    Si muchas de las series hubiesen parado en su momento justo, otro gallo nos cantaría… o al menos esto es lo que yo pienso.

    Saludos y a seguir así de bien,

  5. Junio 25th, 2009 a las 14:20 | #5

    I-M-P-R-E-S-I-O-N-A-N-T-E artículo Dandel y un gran tema para debatir ^_^

    Estoy de acuerdo en todo lo dicho… incluso de la decadencia de One Piece (por la que tengo debilidad). Eso sí, One Piece, en teoría, no es un manga infinito. Desde el principio estaban claras dos cosas: que la tripulación debería estar formada por 9 miembros y que la meta de Luffy es el One Piece. Espero que cuando se cumplan esas dos condiciones todo acabe.

    Por su parte la trama de Dragon Ball no tenía meta alguna, desde el principio estaba claro que iba a contar las aventuras de Goku & Co. hasta que nos aburriésemos. Naruto no la he leído pero me imagino que desde el principio queda claro que no hay objetivo claro más que narrar las aventuras de cientos de personajes…

  6. dvp
    Junio 25th, 2009 a las 14:49 | #6

    Estoy deacuerdo en parte.

    Naruto me sigue gustado desde sus principios, diría que a día de hoy esta mucho mas interesante y con una historia algo mas adulta que en un principio y eso siempre es de agradecer.

    Sobre One piece, una serie que le he dado unas cuantas oportunidades y que su hilo principal no me parece nada interesante.

    Y eso de que tienen una meta clara desde el principio… Oda esta alargando la serie como tantas islas le plazca poner en el mundo imaginario que a creado. No se… un manga en el que todo es demasiado CHORRA, en donde nadie muere perdiendo parte de la coherencia, donde sus personajes aprende “Técnicas” por arte de magia… y donde cada enemigo nuevo que sale es mas poderoso que el anterior y con un diseño aun mas PATÉTICO.

  7. Junio 25th, 2009 a las 14:58 | #7

    No estoy para nada de acuerdo, para empezar Naruto no ha tenido calidad alguna jamas, es un manga con un pulso narrativo torpe en el mejor de los casos y con una originalidad nula. En resumen, una obra para niños, pre-adolescentes o nuevos otakitos que necesitan su nuevo Dragon Ball.

    Por otra parte, si creo que One Piece es el heredero espiritual de ese primer Dragon Ball y no Naruto, el de las historias casi pulp con un tono aventurero y divertido que se fue perdiendo progresivamente. Ni mas ni menos es lo que da One Piece, aventura bien entendida al estilo Dragon Ball, pero de su primera etapa, ya que tengo que darte la razón en que su etapa Z es nefastísima.

    También he de decir que Death Note me parece uno de los mangas mas sobrevalorados de esta década, tiene un ritmo excesivamente lento y contra mas se acerca el final mas se agolpan las incoherencias. Pese a todo tiene un argumento original, aunque por original que sea el argumento si lo demás hace aguas, no llega a buen puerto.

    Para acabar decir que la gran serie shonen no es Dragon Ball como dices, sino una que ya nombraste antes y de la cual Dragon Ball es heredero espiritual, Dr. Slump.

  8. Junio 25th, 2009 a las 19:52 | #8

    Gran artículo, con el que estoy muy de acuerdo. En Bleach, por ejemplo, hay tantísimos personajes que dudo que ni el mismo autor, Tite Kubo, los recuerde. Se dilata la acción más allá de cualquier límite razonable. Y es una pena, porque lo que tiene todos los elementos para ser un buen manga se convierte en un chicle que no deja de estirarse. Lo peor es que los hilos se resuelven a muy lenta velocidad, y tramas interesantes terminan por cansar incluso antes de aburrir: el lector necesita que, más allá de todo lo que pasa en cada kazenban, que no es poco, se resuelva algo. Naruto nunca me ha interesado lo suficiente… Supongo que por algunos de los defectos que citas.

    Desde luego, pese a que no voy a dejar de coleccionar Bleach por ahora (aunque no es Dragon Ball, cuenta con sorpresas suficientes y un buen dibujo) considero que probablemente es mucho más saludable y menos frustrante invertir tiempo y dinero en lecturas como Death Note o Say Hello To Black Jack, pese a que no son, de hecho, shonen.

  9. Junio 25th, 2009 a las 23:14 | #9

    La prueba de que la auténtica heredera de Dragon Ball es One Piece está en Japón. La obra de Oda es líder indiscutible en ventas, películas y frikadas como por ejemplo las “fusiones” de personajes de ambos universos.

    Es cierto que One Piece es tremendamente absurda, surrealista y bizarra pero creo que ahí radica su encanto. Todo está lejos del supuesto transcendentalismo de las “segundas partes” de Dragon Ball y Naruto. Pero estoy de acuerdo en que Oda está estirando el chicle hasta un punto muy peligroso ya que hasta a mí me está cansando. Es muy difícil mantener el pulso narrativo a lo largo de 54 tomos.

    No sé, para engancharte a One Piece lo mejor es tomarte un par de copas y ver algunos capítulos o películas…. ^_^

  10. Junio 26th, 2009 a las 11:48 | #10

    En el tema de Mangakas que han hecho un sohen potable tambien añadiria a Nobuhiro Watsuki con su Kenshin, ya que pienso que es un gran exponente de como hacer un buen Manga evolucionando a un personaje mas que fisicamente (que tambien) psicologicamente. El unico fallo: Yahiko, que al final de la serie un tio que es un mierdecilla de repente es casi igual que Kenshin al principio de la serie.

    Luego, sobre los mangas actuales, yo pienso que es mas tema de gustos. En este sentido pienso mas o menos como dvp. Y es que siempre veo mucha critica a Naruto ya Bleach pero luego veo One Piece, que tiene un argumento totalmente deficiente y ningun personaje ni la mitad de carismatico de los que salen en las otras series y ahi veo muchas menos criticas en webs españolas, que no en otros idiomas.

    Y no digo que no me guste OP, que me gusta, pero mi orden seria Naruto, Bleach, OP.

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