
Nabari no Ou -la traducción directa serÃa “el rey de Nabari”-, es la tÃpica serie que pasa casi sin pena ni gloria por el mundo, como un débil fantasma que deja tras de sà un rastro espectral que no es sino reflejo de lo etérea que puede ser la mediocridad.
La historia es bastante sencilla de entender; el mundo ninja -denominado en la serie como Nabari, mundo de las sombras, de lo oculto, de la verdad tras la apariencia-, está en serio peligro por culpa de un joven llamado Miharu Rokujo. Éste es el tÃpico chico de instituto que no sabe que su vida es muy especial hasta que no se lo dicen de todas las maneras posibles. Hasta entonces, era un joven perdido y metido en su propia burbuja, y nunca mejor dicho, porque en su interior alberga el Shinrabansho; el arma ninja definitiva.
Asà pues, debe entenderse el Shinrabansho como un arma inmaterial más que como algo tangible, porque después de todo es un hijutsu -una técnica secreta ninja que caracteriza a cada clan, de esta manera, cada clan tendrÃa su hijutsu mientras que el Shinrabansho serÃa el hijutsu de hijutsus, una compilación de todo el saber ninja que mantiene el equilibrio del mundo-. Pero como todo en esta vida, lo que puede mantener el equilibrio también puede destruirlo, y es por eso que en la serie comenzará una guerra entre ninjas para hacerse con el poder.
En Nabari no Ou la acción transcurre en el moderno presente, y podremos ver en batalla a clanes históricos tan famosos como los Iga y los Kouga -ambos existieron en la realidad-. Pero por el devenir de la Historia, estas familias de ninjas ya no son lo que eran, y unas han acabado en grandes corporaciones empresariales con poder coercitivo sobre la sociedad, otras en pequeñas empresas… y otros ninjas han acabado directamente de profesores, cocineros, alumnos… ¡pero siempre manteniendo su identidad ninja!
Y bien, hasta aquà diréis… “pues no pinta mal del todo, ¿no? El tÃtulo tampoco era para tanto”. Tranquilos, que ahora viene lo mejor.
Paso número 1 para chafar una serie de ninjas: la lentitud

La historia sucede al ritmo más lento que os podáis imaginar. Miento. Imaginad la situación más lenta y cansina de vuestra existencia…. ¡ahora pensad en el doble! No exagero para nada cuando digo que Nabari no Ou es una de las series más lentas del siglo XXI y considerando todos los géneros y temáticas. Se supone que es una serie shonen, cargada de acción, personajes molones y luchas entretenidas. Bien, Nabari no Ou es prácticamente la antÃtesis. Fácilmente puedes tirarte tres capÃtulos seguidos deseando tu propia muerte -o como poco que te enoculen con una cucharilla de café-.
Paso número 2 para chafar una serie de ninjas: la sensiblerÃa

No digo que los ninjas no tengan sentimientos y emociones, todo lo contrario, pero en Nabari no Ou se pasan de la raya. Muchos han bautizado a la serie como “emo-ninja” o “emo-ninpo” -recordad que “ninpo” es como se denomina a la técnica ninja en japonés-. El protagonista y toda una serie de personajes, que son fácilmente distinguibles, parecen estar sacados de una novela de Neil Gaiman -con todos mis respetos-, sobrepasando la lÃnea del existencialismo para entrar en el romanticismo narcisista más exaltado -¿recordáis las rimas de Bécquer? Bien, pues algo asà pero con ninjas y en Japón-.
Y no es que hablen de amor y ñoñerÃas -que también-, sino que se centran en aspectos de la vida como “¿deberÃa seguir viviendo?”, “¿está bien que respire el aire que otros podrÃan estar respirando?”. Espero que se me entienda en este punto lo suficientemente bien como para no producir en vosotros gritos de ira y cólera reprimida, pues es vital para mi crÃtica no confundir los sentimientos que todos tenemos con la ridÃcula fantasÃa del suicidio romántico y la vida dolorosa.
Paso número 3 para chafar una serie de ninjas: los diálogos poco potentes

Cada género tiene su estructura narrativa y su tiempo de narración. Derivado del punto 2 sobre cómo chafar una serie de ninjas podemos extraer este tercer paso, y es que en Nabari no Ou los diálogos parecen estar ahà porque pasaban de casualidad. Muchos capÃtulos no aportan ninguna o casi ninguna información de la trama argumental, la interacción entre personajes queda ahogada en la retahÃla de sentimientos personales y cosmovisiones pesimistas, la confrontación verbal entre protagonistas-enemigos es muy deficiente…
Siempre te queda en la boca un regusto dulzón de las emo-frases del protagonista y sus amiguitos, y en la mayor parte del tiempo te gustarÃa tener superpoderes que te permitiesen meter la mano en la pantalla para poder darles una colleja -a lo mejor espabilan y todo-.
Pero no iba a ser todo espantoso

¡No, señores, no es todo horroroso en Nabari no Ou! ¡Gracias al Cielo! Después de haberme tragado los 26 capÃtulos en su dÃa -la serie es del año 2008 y también está disponible su versión manga, de la cual no puedo opinar porque no ha caÃdo en mis manos-, puedo clamar al viento con el pecho descubierto y la cabeza bien alta que he sacado una gran conclusión positiva de esta serie. Y es que Nabari no Ou es un verdadero tratado filosófico sobre la dialéctica de los poderes subyugantes de la sociedad capitalista moderna. Que no os asuste esta frase, simplemente quiero decir que la serie muestra muy bien cómo la sociedad actual está dominada por poderes interesados -como grandes empresas, lobbies de todo tipo, etcétera-, y cómo estos grupos están asimismo dominados por pequeñas élites que concentran todo el poder en sus manos.
En este sentido, Nabari no Ou es una serie magnÃfica, pues detrás de cada verdad nos encontramos con otra realidad, y detrás de cada mentira hallamos un conjunto más global de farsas de papel cartón. Detrás de la máscara siempre hay un rostro, pero… ¿y si el rostro no es más que otra máscara? Esto es lo que plantea Nabari no Ou. Además, para qué engañaros; la psicologÃa de algunos personajes es tan profunda que parecen haber sido confeccionados con un manual de PsicologÃa Social en las manos -y sé de qué me hablo-.
En conclusión; ¿queréis experimentar en vuestras propias carnes el dolor de sentir desperdiciado el tiempo? Pues ved Nabari no Ou; una serie que tiene tantas cosas malas que no se compensan con las pocas cosas magnÃficas que tiene. Si lo que queréis es estudiar el tema de los monopolios de poder en la sociedad para eso tenéis mil y un manuales de SociologÃa y Ciencias PolÃticas en las bibliotecas; no os traguéis este tostón de serie.
Portada








Joder, una cosa es ver una peli mala pero… para tragarse 26 capÃtulos de una serie tan mala hay que tener muuucha moral ¿o es que eres masoquista?
“tratado filosófico sobre la dialéctica de los poderes subyugantes de la sociedad capitalista moderna” No intentes engañarnos con una explicación, para hacer esta frase has cogido unas cuantas palabras al azar del periódico y las has puesto del tirón xD
La terminé de ver para poder despotricar con motivos, no sabes lo que pude sufrir; 26 capÃtulos, 25 minutos por capi T_T
Respecto a la frase, es totalmente cierta. La serie es un verdadero tratado filosófico sobre la interrelación entre sociedad y élites poderosas. Las palabras me salieron del alma, aunque supongo que ayudó el hecho de que estaba preparando una exposición para la facultad sobre el Fausto de Goethe xD
Naa!! Es idioma de gente con clase. XD.
PS: Gracias por ayudarme a no perder el tiempo con esta serie.