
Estamos en una época en la que las sagas dominan el mundo de los videojuegos, en la que los títulos originales, esos que no van seguidos de un numeríto, escasean con respecto a los que sí llevan un número detrás. Muchas veces ponemos el grito en el cielo pidiendo un poco de originalidad, que se dejen de secuelas y más secuelas y se dediquen a hacer títulos nuevos y originales, pero también es cierto que en ocasiones a ninguno de nosotros nos amarga el dulce de una buena secuela.
Aunque hay títulos que cuentan con doce o trece secuelas (e incluso más contando spin-offs y similares) también existe el extraño caso de grandísimos títulos que, por unas razones u otras, no han llegado a tener nunca una secuela pese al deseo de sus fans. Y es de esos títulos de los que vamos a hablar hoy, aquí están algunos de esos juegos que DEBERÍAN tener una secuela.
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