A sabiendas de que el E3 está a las puertas y esta entrada no la va a leer ni Dios, creo que ya es hora de comentar, como es debido, el mega crack de ventas, el único juego con periférico incluido que, valiendo un pastón, ha vendido lo que no está escrito. Señores, Wii Fit ha superado su primer año de vida.
Lo cierto es que al principio no tenÃa muy claro cómo tomarme el dichoso “juego”, como una paja mental más de mister M, o como la nueva revolución casual que abrirÃa los ojos al mercado masivo. Al final ha resultado ser lo que realmente es: una evolución de los vÃdeos de la Fonda con estilo Nintendo y melodÃas de ascensor.
En la primera semana ya te das cuenta que el tema, de juego, tiene bien poco, algunas pruebas de equilibrio si que podrÃan pasar como mini juegos, pero seamos realistas, esto es un entrenador para toda la familia, desde la abuela hasta la madre recién salida del paritorio (ojito a los últimos spots de TV). Puestos asà ¿qué nos queda? ¿valorar el bicho tras unas cuantas sesiones? Noooooooo, la web está llena de comentarios sesudos sobre el tema, no, vamos a ver su utilidad y resultado a cierto tiempo vista, asà si que decimos algo distinto, ¿como quieres vender si no te diferencias?
Cuatrocientos, si 400, dÃas me he tirado utilizando la dichosa tablita y su disco de minijuegos, buena falta que me hacÃa bajar algún quilito, demasiadas horas con el Forza y el fontanero galáctico han añadido volumen a mi cintura. Lo cierto es que tampoco hemos descubierto nada nuevo, el cacharro, si te pones en serio, funciona, te hace sudar y subir las pulsaciones, te hace estirar esos músculos que ni sabÃas que existÃan y con unas cuantas sesiones a la semana notas que ya no te cuesta tanto subir a pié hasta el dichoso quinto piso de tu novia. Si combinamos su uso con alguna otra actividad, especialmente de tonificación que es donde el cacharro flojea, puedes incluso llegar a llevar una vida algo más sana de la que tenÃas.
Demos gracias al Wii Fit
No es perfecto, de hecho falla en lo fundamental: ofrecer un reto constantemente. Sin una serie de programas de actividades que se renuevan cada cierto tiempo no tienes sensación de objetivo a medio y largo plazo. El cambio de peso como meta final es demasiado abstracto e inconsistente como para estimular tu voluntad (que poquito tenemos de esto) diariamente para subirte a la plataforma. Al final todo se resume a lo de siempre: obligación de hacer tu rutina para mantener tu forma fÃsica.
Ahora que EA se ha puesto las pilas y ha sacado Active, un clon de Wii Fit a la occidental, bien pensado, variado, con los complementos básicos y muy flexible en su manejo y configuración, dudo que ninguno de los pocos que pensamos en utilizarlo como lo que es, un entrenador personal, sigamos mucho tiempo haciendo uso de él.
Por fortuna la parte más cara de la caja, la plataforma, si que la seguiremos usando ya que su utilidad está más que probada con el juego. Prácticamente todos los “juegos” de este estilo que han salido hacen uso, opcional eso si, de la plataforma, lo que asegura nuestra dolorosa inversión durante algunos meses más.
En resumidas cuentas, Wii Fit ha resultado ser un buen entrenador para aquellas personas que tengan una vida sedentaria y alejada de la actividad fÃsica regular, pero su carencia de profundidad hace de él una experiencia efÃmera para los que realmente quieran darle un uso deportivo mÃnimamente serio.
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