
La industria del videojuego no vive sólo del jugón de barriga cocacolera, gafas de pasta y barbilampiño que tiene los dedos prénsiles más evolucionados que los del resto de la especie. No, eso era antes; amigos. Antes sà que habÃa una cultura underground poco comprendida, de jóvenes y jóvenas (menos) que sentÃan la cultura del videojuego como un estilo de vida al margen de la sociedad, que no entendÃa sus extrañas costumbres. Hoy en dÃa, esto ya no es asÃ. Alguien con una varita mágica de hacer dinero decidió que sus productos podÃan consumirlos muchÃsima más gente, además de los jugadores de siempre. En pocos años, la tecnologÃa se ha ido haciendo algo habitual entre la sociedad, y la gente ya es capaz de hacer la compra por Internet, utilizar un teléfono móvil, y escuchar música en su MP3. Y encendemos la consola para hacer deporte, cocinar una receta exótica o resolver un sudoku. El futuro está aquÃ, y en manos de quien menos habÃamos pensado.
Mirad, he sido el primero que se ha quejado del catálogo de juegos casual en este blog una y otra vez. Juegos que se catalogan como “casual” como excusa para hacer un juego de mierda, tal y como expuso Jolupa en su charla de la GameStorminG. Pero también reconozco que, fuera de esos tÃtulos casuales, que lo único que pretenden es estafar a la gente y hacer dinero fácil, también existen otros que son dignos de tener en cuenta, y necesarios en cada plataforma. Porque hace unos años, a lo único que jugaba con mi famÃlia era al Alex Kidd, pasándonos el mando cada vez que perdÃamos una vida. Luego llegaron las nuevas consolas y los juegos a 4 jugadores y pantalla partida, pero seguÃa sin ser del todo satisfactorio. Hoy, gracias a las buenas ideas de varias empresas, podemos afirmar que por fin una videoconsola es un instrumento de diversión para toda la familia. Por eso hemos querido dedicar algunos artÃculos a este sector, que está tan interesado en los videojuegos como el jugador más “hard” de Guitar Hero o Gears of War 2.
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