
En 1978, Toshihiro Nishikado diseñó para la emblemática Taito uno de los juegos más populares de todos los tiempos. De hecho, se hizo tan popular que se convirtió en un icono de la historia de los videojuegos y de la cultura pop. “Los invasores del espacio”, o Space Invaders y sus “marciantos” (a los cuales se homenajea en la cabecera y la imagen de este blog), con su carismática música repetitiva y su dinámica adictiva cumplen en 2008 treinta años. Ahà es nada.
Space Invaders
Pocos sabrán que originalmente, “Space Invaders” iba a recibir un tÃtulo completamente diferente. Nishikado pensó en hacer un juego bélico, en el que apareciesen tanques y aviones a los que disparar. Pero se dio cuenta de que le resultaba difÃcil animar el movimiento de estos vehÃculos, y el juego daba la sensación de ser demasiado estático. Asà que pensó en sustituir los vehÃculos militares por soldados. Pronto volvió a descartar su idea, ya que no le parecÃa moral crear un videojuego en el que el objetivo consistiese en matar seres humanos. Asà que finalmente se le ocurrió la idea de “Space Invaders”. Él mismo reconoce que se inspiró en la novela de HG Wells: “La Guerra de los Mundos” para diseñar a los personajes.

El juego fue licenciado por Midway para su distribución en EEUU. Las máquinas recreativas eran prácticamente idénticas, aunque en japón se controlaba con un joystick y en EEUU habÃa un pad direccional. En 1980, Atari obtuvo la licencia para su 2600, convirtiéndose asà en el primer juego arcade de la historia que se adaptó para un sistema doméstico. Según Taito, a lo largo de estos 30 años, la franquicia ha generado más de 500 millones de dólares en conceptos de licencias de explotación.
La dinámica del juego, que hoy nos puede parecer sencilla; consistÃa en manejar un láser móvil por la parte inferior de la pantalla, detrás de unas barricadas desde las que nos cubrÃamos. Desde la parte inferior, varias filas de alienÃgenas avanzaban de lado a lado de la pantalla e iban descendiendo poco a poco. El objetivo era eliminarlos a todos con nuestro láser. Sin embargo, a medida que Ãbamos eliminando a los integrantes de cada horda de alienÃgenas la velocidad del pelotón aumentaba, y si llegaban a nuestra posición perdÃamos. Además, eventualmente, algunos de los alienÃgenas nos disparaban. La dificultad del juego aumentaba nivel tras nivel con alienÃgenas más “agresivos” y que se movÃan cada vez más rápido, y eso sin contar con que las barricadas cada vez estaban más dañadas, por lo que tras varios niveles ya no tenÃamos dónde cubrirnos. Por último, de vez en cuando aparecÃa una nave alienÃgena en la parte superior de la pantalla, cruzándola de lado a lado, para darnos puntos extra.
La gran novedad del juego es que carecÃa de un temporizador, y habÃa introducido una nueva forma de jugar basada en puntos y en un aumento de la dificultad progresivo. Esto motivaba mucho más al jugador a seguir jugando, superarse a sà mismo y a sus amigos, y dejarse la semanada en el salón recreativo. Y eso que todavÃa no se le habÃa ocurrido a nadie la idea de introducir las iniciales cuando se conseguÃa la máxima puntuación.
El hardware
Si nos detenemos a pensar en el hardware que se utilizó en las recreativas comerciales de Space Invaders, nos damos cuenta de las limitaciones a las que se enfrentaban los diseñadores de la época (que por aquel entonces quizás eran innovaciones revolucionarias) y de cómo han evolucionado los videojuegos y la informática general en estos treinta años. Para la ocasión se diseñó un micro ordenador, que se montaba en la máquina recreativa. Su procesador era un Intel 8080 a 2 Mhz y los gráficos se implementaban con un búfer de imágenes de 1 bpp (bit per pixel). Los caracterÃsticos efectos de sonido se implementaban individualmente con efectos electrónicos.
Los gráficos eran monocromáticos. La primera versión de la recreativa distribuida por Taito carecÃa de color. Posteriormente, se consiguió el efecto del color utilizando una pantalla en la que se reflejaban bandas coloreadas. En las tÃpicas máquinas de Space Invaders, habÃa un monitor de ordenador colocado horizontalmente que proyectaba la imagen en un espejo situado en vertical con un fondo espacial dibujado, consiguiendo el efecto que todos conocemos y que podemos ver en la imagen siguiente:
Impacto Social:
Space Invaders, como adivinaréis; fue todo un éxito sin precedentes. Se calcula que en el primer año desde su lanzamiento, el juego generó unos beneficios que rondan los cien millones de dólares. En Japón, paÃs donde tienen que hacer leyes especiales para que los videojuegos no se vendan en dÃas laborables (ver mi serie de artÃculos sobre Dragon Quest); las máquinas causaron escasez de monedas que se vieron obligados a reducir la cantidad de monedas que se necesitaban para jugar (100 yens). No fue suficiente, asà que el gobierno se vio obligado a producir cuatro veces más monedas de 100 yens de lo normal. Meses después de su lanzamiento, llegaron a abrirse salones recreativos únicamente dedicados a Space Invaders. Adicionalmente, cuando se pregunta a Shigeru Miyamoto sobre el juego, él confiesa que Space Invaders despertó su interés por los videojuegos. Asà que ya tenemos otra cosa que deberle.
En el resto del mundo, el éxito fue similar. Enseguida se desarrollaron versiones para todo tipo de consolas domésticas, y se realizaron varias secuelas, y tÃtulos basados en Space Invaders; y aún hoy sigue apareciendo en remakes y recopilatorios. Pronto se convirtió en todo un icono que se relaciona con el término “videojuego”, y los “marcianitos” fueron como hace veinte años la “nintendo” y ahora es la “play”.
Curiosidades y cultura pop
Algo que ha tenido tanta repercusión a lo largo de las generaciones de estos últimos 30 años, ha dejado una imprenta profunda en la sociedad. Tanto en el arte como en la cultura popular, no hay nadie a quien le hables del juego de los marcianitos y no lo reconozca. Por ejemplo, una de las curiosidades que más me han llamado la atención al hacer este artÃculo es la cantidad de graffiti urbano que podemos encontrar en varias ciudades del mundo inspirado en el juego. De hecho, y a pesar de que seguramente otros han tomado la misma iniciativa; todas son obra del mismo artista: Invader. Su objetivo es “invadir” todas las ciudades que le sea posible con sus graffiti. Podéis visitar su web y comprobar si ha dejado su marca en vuestra ciudad y leer más sobre él en su FAQ.
Podéis encontrar más ejemplos en moda, música, cine, televisión o arte contemporáneo. Aquà tenemos un Space Invaders humano en una sala de cine, grabado con la técnica del stop motion como parte del proyecto GAME OVER, del artista francés Guillaume Reymond:
Space Invaders Stop-motion
La vida de un marcianito del Space Invaders, un vÃdeoclip del DJ japonés Ken Ishii
Ken Ishii vs Flr: "Space Invaders 2003"
Cargado por Petidragon
Y por último, un fragmento de un concierto de la Videogames Live Orchestra en el que aparecen varios juegos además de S.I. pero que me encanta
Juega online | Space Invaders
Entrevista | Taito men talk legendary games en la revista Edge
Especial | The GameSpy Hall of Fame – Space Invaders
Fuente | Wikipedia – Space Invaders
Space Invaders Street Art | Space-Invaders.com
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