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Análisis de Dragon Quest V: La Prometida Celestial

Análisis de Dragon Quest V: La prometida celestial

Es una noche tranquila y la luz de la luna ilumina los muros del castillo de Pankraz. A través de los amplios ventanales del salón del trono se observa al rey Teudis, quien no puede evitar mostrar su impaciencia. Los cortesanos tratan de calmarle, pero entienden que es un momento de ansiedad por el que todos tenemos que pasar algún día. La reina está dando a luz al que será el futuro príncipe, el hijo del monarca; y las buenas noticias se retrasan.

¡Al fin! La comadrona va a buscar a Teudis y le manda subir. La criatura ha nacido varón y tanto el niño como la madre están completamente sanos. Pero lo que iba a ser un momento feliz, se ensombrece en un abrir y cerrar de ojos. Sin apenas tiempo a bautizar al recién nacido, unos monstruos irrumpen en el castillo y secuestran a la reina Perséfone, ante la impotencia de Teudis.

Así es como comienza la epopeya de Dragon Quest V, un juego que narra la historia de un auténtico drama familiar que dura varias generaciones. Teudis, con el corazón desolado, abandona su reino para partir junto a su hijo en busca del amor de su vida. Nosotros asumiremos el papel de ese hijo, que comenzará la aventura bajo la protección de su padre y maestro, y acabará continuando la misión de buscar a su madre junto a su mujer y sus hijos. A lo largo de toda esta vida que se alarga durante tres generaciones, conoceremos amigos y despediremos a seres queridos, nos enamoraremos y nos casaremos, y afrontaremos una desgracia tras otra de una familia que parece maldita, pero que no se rendirá jamás en su búsqueda. Porque además de encontrar a Perséfone, nuestro objetivo acabará siendo mayor. La misión de Teudis acabó convirtiéndose en la búsqueda del Guerrero Legendario capaz de utilizar el equipamiento celestial. Un guerrero capaz de derrotar a Nimzo, el rey del inframundo, que ha raptado a Perséfone porque es la única capaz de abrir la puerta que une el mundo de los humanos con la dimensión de los demonios. ¿Quién será ese héroe legendario? Será algo que tendréis que descubrir a medida que jugáis, pero ya os advierto que en Dragon Quest V nada es lo que parece y pocos acontecimientos son previsibles.

Importante lavado de cara

El juego ha recibido un importante rediseño en todos sus aspectos. La música es orquestada y los escenarios se han recreado en 3D, al estilo Pokémon Diamante y Perla pero en vista completamente cenital y con la posibilidad de hacer rotar la cámara por el escenario. Este efecto queda un poco extraño, ya que los personajes y objetos siguen siendo sprites y se pierde algo de definición con el paso a 3D. Pero por otro lado, aporta un nuevo grado de jugabilidad, al poder explorar los escenarios con mayor profundidad.

El estudio de desarrollo ha sido Arte Piazza, quienes ya hicieron un buen trabajo en Opoona para Wii. Para todo el trabajo de creación se ha recuperado a Yuji Horii, Koichi Sugiyama y Akira Toriyama, la tríada que ya se ocuparon del original y que en esta ocasión han hecho de nuevo un trabajo excelente.

Los combates son más dinámicos al haberse introducido animaciones de los enemigos, y efectos en las magias. Pese a todo, hay RPG’s en Nintendo DS cuyo sistema de combates es sensiblemente mejor. En DQV no tendremos demasiadas posibilidades fuera de golpear y utilizar magias y no encontraremos mejoras de los últimos lanzamientos del género como tiempo de lanzamiento de hechizos, o combos y power ups. La forma de abordar estos combates es aleatoria, algo que puede llegar a desesperar a los menos habituados. Y algún enemigo será absurdamente duro de pelar y nos obligará a subir niveles antes de enfrentarnos a él, rompiendo la curva de dificultad del juego. Crear un RPG es como diseñar una complicada pieza de relojería, por lo que cualquier elemento que rompa el natural desarrollo y evolución de los personajes resulta bastante incómodo.

Aún así, esto último sólo son detalles que acusarán los más puristas. Dragon Quest V tiene garantizadas horas y horas de entretenimiento portátil.

Desarrollo de la aventura

En Dragon Quest V encontraremos un RPG del corte más clásico y oriental que os podáis imaginar. Exploración de mazmorras y ciudades en vista cenital, combates aleatorios en vista subjetiva y un mundo lleno de secretos y aventuras secundarias pero que no nos distrae de un objetivo claramente marcado desde el principio.

Si tuvisteis la oportunidad de jugar al DQV original de Super Nintendo o al remake de PlayStation 2, detectaréis pocas diferencias en cuanto al desarrollo. Habrá alguna sorpresa, como un par de misiones alternativas, algunos minijuegos nuevos y una tercera opción a la hora de escoger esposa, pero en general la historia es la misma. Esto ha sido criticado en algunos análisis que he leido por la web, pero teniendo en cuenta que en occidente sólo se pudo jugar al de SNES a través de emuladores o de importación, dudo mucho que esto sea una crítica a tener en cuenta. Más bien al contrario: Square-Enix nos ofrece la oportunidad de jugar a uno de los mejores RPG’s de su historia casi dos décadas más tarde… conservando toda su frescura y perfectamente adaptado.

En cuanto a esto, debo quitarme el sombrero ante el fenomenal trabajo de localización a nuestro idioma. Desde los ingeniosos nombres de personajes y monstruos (con el “Dr. Agón” me partí) hasta el ingenioso humor con el que se han adaptado las bromas en todo momento. Sin olvidar que los personajes no utilizan siempre un “castellano neutro”, sino que veremos acento latinoamericano, catalán, gallego, “pijo” o caló. Espléndido, de verdad. Ya me lo diréis cuando os encontréis a “Patxi, el gigantichivo”.
Dragon Quest V imágenes

Dad las gracias a IGN por poner la marca de agua

Conclusiones

Dragon Quest V: La prometida celestial llega al territorio PAL para reivindicar el espíritu de los RPG’s de antaño. Aquellos que hacían tan bien Square y Enix por separado, cada uno en su estilo, pero que pugnaban por llevarse el título al mejor juego del año. Y que ahora se han olvidado de producir, cegados por escenas cinemáticas interminables que eclipsan una jugabilidad mediocre y una historia del montón. DQV no tiene alardes en forma de vídeos espectaculares y va directo al grano: te hace implicarte desde el primer minuto con los protagonistas, que al ser tan humanos y mostrarte cómo se relacionan con sus padres, se enamoran y tienen hijos, dan una facilidad para empatizar con ellos que ya le gustaría a tener a los andróginos y traumatizados figurantes de los últimos Final Fantasy.

Se nos ofrece la oportunidad de recuperar un clásico. Un juego con una historia sensacional, repleta de momentos emotivos. Con un estilo de juego que quizás haya quedado algo anticuado comparado con las novedades introducidas durante estos años en el género, pero que narra una historia digna de ser contada.

  1. Marzo 17th, 2009 a las 15:29 | #1

    Muy de acuerdo con tus conclusiones. A ver para cuándo el VI, que este lo podrían dejar en 2D tal cual como el Chrono Trigger y quedaría to guapo en DS.

  2. Marzo 17th, 2009 a las 15:39 | #2

    Pues mira, tenía ganas de que lo leyeras tú especialmente, ya que eres de las pocas personas que conozco que le gustan los Dragon Quest y había jugado al DQV.

    Con lo de Patxi casi me muero de risa :D

  3. Marzo 22nd, 2009 a las 15:33 | #3

    Patxi, lo que se pierde uno por jugar en versión original :(

  4. Marzo 22nd, 2009 a las 18:32 | #4

    No sólo el nombre… sino el acento. Dice algo así como: “Aupaaaa vaya siesta me he echado en esa jarra, pues”

    Ahivalaostia XD

  5. Marzo 31st, 2009 a las 01:10 | #5

    Yo este me lo pasé el verano pasado. Jugando la traducción en inglés del juego (de snes),

    Y de los que he jugado por ahora este el mejor y el 8 el peor. Actualmente estoy jugando al remake del 2 de snes (también en inglés).

    El 4 me lo pasé en ds y me gustó mucho, pero la sensación que me transmitió fué muy distinta que los de snes.

    Saludos.

    • Marzo 31st, 2009 a las 06:07 | #6

      Totalmente de acuerdo, para mí este es el mejor Dragon Quest seguido de cerca por el VI. El 8 también estaba muy bien, pero fue muy criticado por estas tierras porque la gente no estaba acostumbrada al estilo de juego de los DQ… aparte de tener un nivel argumental sensiblemente más bajo que DQV.

      Yo creo que “La prometida celestial” gana todos sus puntos gracias a la historia. Por eso nos gusta tanto.

  6. sora
    Abril 3rd, 2009 a las 12:49 | #7

    por favor, pero si el dragon quest VIII es el mejor dragon quest y un de los mejores de play station 2!!!! m,e decepcionais!!!

  7. jak
    Octubre 18th, 2009 a las 23:38 | #8

    es sin duda alguna el mejor juego de dragon quest
    pero como bencer a patxi es to xungo
    xdx

  8. jak
    Octubre 18th, 2009 a las 23:39 | #9

    tu me decepcionas aun mas u.u

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