
El primer Assassin’s Creed fue uno de los pioneros que demostraron el potencial gráfico de la actual generación de consolas. Para los que estrenamos nuestra Xbox 360 o PS3 con él (en PC salió más tarde) representaba uno de los imprescindibles de la consola, junto a otros como Gears of War o Dead Rising. Sin embargo, el nivel de expectativas que habÃa generado Ubisoft jugó en su contra en cuanto el tÃtulo llegó a manos del gran público. El excesivo secretismo en cuanto a su historia y desarrollo sorprendió a muchos cuando se toparon con lo que no esperaban.
Muchos daban por hecho que encontrarÃan un sandbox al estilo Grand Theft Auto, con un mundo interactivo y misiones prediseñadas que nos obligasen a cambiar nuestra forma de jugar en cada situación. En lugar de eso, se toparon con desarrollo que tenÃa más que ver con la acción y el sigilo y daba al jugador una cantidad limitada de recursos para decidir cómo afrontar las misiones. El problema es que el equilibrio del desarrollo no estaba bien calibrado y la mayorÃa de jugadores acabaron sintiéndose desorientados y aburridos en el mundo virtual antes de que llegase el punto álgido de la aventura. Este punto se encontraba prácticamente al final de la misma, acercándose más a lo que todos esperábamos. Asà que el buen número de cosas que se hicieron bien en Assassin’s Creed quedaron eclipsadas por un comienzo que para muchos fue desalentador.
Es la primera vez que me muestro tan crÃtico con uno de mis videojuegos favoritos, pero querÃa dejar claro que a pesar de ser consciente de sus defectos, la primera parte de esta saga me encantó. Como a mucha gente. De lo contrario, no habrÃa vendido 8 millones de copias en todo el mundo, esta segunda parte no habrÃa sido de los más esperados del año ni habrÃa cosechado 1,6 millones en la semana de su lanzamiento. Assassin’s Creed es una saga que ha calado en gran parte del público, sobreviviendo a sus duras crÃticas. Algo tendrá, ¿verdad?

Argumento continuista
La forma de comenzar la historia provoca que, si no te pasaste la primera parte, te encuentres completamente descolocado. Desmond Miles está recluido en el laboratorio de Industrias Abstergo, en el que le están obligan a viajar al pasado en el Animus. Una máquina capaz de introducirle en los recuerdos de Altaïr, uno de sus antepasados perteneciente al credo de los asesinos (o Hashassin). Tras una serie de acontecimientos entre el pasado y el “presente” (en el año 2012) , Desmond se va dando cuenta poco a poco que está asimilando las habilidades de Altaïr debido al “sangrado”, una caracterÃstica del Animus. Gracias a esto, descubre un extraño mensaje en su habitación, dando pie a un clÃmax musical y a un abrupto final que me dejó deseando que llegase la segunda parte.
Un trepidante final y un flojo principio. Porque los primeros diez minutos de partida echan mucho para atrás. Tanto estética como argumentalmente te da la impresión de que el nivel de marras se ha pensado y diseñado para salir de un jardÃn en el que nunca se deberÃan haber metido. Y eso es un tanto decepcionante. No soy guionista, pero haber comenzado con una elipsis narrativa o con un vÃdeo más impactante visualmente habrÃa causado un mayor efecto. A partir de esos diez minutos, practicamente todo el juego se desarrolla en la Italia renacentista, por lo que nos olvidaremos de que estamos conectados a una máquina.
A nivel de narración, la historia principal se presenta de forma muy convincente. Se nos implica emocionalmente con el protagonista y su familia, para hacernos comprender qué le motiva a convertirse en un asesino. A diferencia del primero, no somos un pelele que cumple órdenes sin plantearse nada. Ezio (el antepasado de Desmond) tomará sus propias decisiones, ayudado por sus familiares y amigos.
Y me gustarÃa destacar algo más que no me ha gustado en cuanto a la trama se refiere, pero no quiero fastidiaros la partida. Tan solo apuntaros que aunque la historia de Ezio vale la pena seguirla hasta el final, el desenlace de Desmond se lo podÃan haber ahorrado. Un juegazo empieza bien y acaba mejor.
Un paseo por la Historia

Si hay algo que me gustó del primer AC fue la ambientación histórica. En su continuación han aprovechado este punto fuerte, potenciándolo con una completa base de datos con documentación sobre lugares, edificios y personajes históricos que nos encontraremos en el juego. Desde los Borgia y los Grimaldi hasta el Papa y Nicolás Maquiavelo. Este detalle hace que a los que nos gusta empaparnos de la Historia nos dediquemos a pasear por las ciudades contemplando sus calles y edificios, representados de forma espléndida. Y una vez terminado el juego, a informarnos sobre todo lo que hemos vivido tanto dentro como fuera del juego. Hay algunas imprecisiones, pero en su mayorÃa son licencias argumentales que los guionistas se han permitido para hacer cuadrar los acontecimientos ficticios con los verÃdicos.
Sensacional factura técnica, aunque mejorable
El motor gráfico es exactamente el mismo que se utilizó en Assassin’s Creed, aunque en 2009 no es tan impresionante como lo fue en el 2007. A la impresionante representación de las ciudades con todo lujo de detalles hemos de unirle la gran cantidad de personajes no jugables que encontramos habitándolas. Da gusto escalar el edificio más alto y contemplar el paisaje hasta donde alcanza la vista. Creo que es una de las experiencias que más disfruto cuando juego a esta saga.
Sin embargo, el motor gráfico ya no es tan impresionante como hace dos años. Y se nota que lo han tenido que forzar para representar la Italia renacentista en todo su esplendor. Lo han conseguido, pero pagando el precio del inevitable – y a veces molesto – popping. Sinceramente, a mi no me importa ni me molesta y de los juegos del mismo género, es de los que mejor solucionan el problema. No olvidemos que es imposible cargar en memoria todo el modelado y la actividad de una ciudad, asà que o sacrificas la distancia de visión o cargas las texturas en alta resolución y los objetos menos importantes en último momento. En Ubisoft han optado por esta segunda opción, lo cual hace más evidente el defecto pero ganamos perspectiva del horizonte.
En la variedad está el gusto
“Assassin’s Creed es repetitivo”. La coletilla que llevamos escuchando dos años y con la que probablemente muchos de vosotros comulguéis. El problema del primer Assassin’s no era la monotonÃa, sino no saber transmitir al jugador que hacÃa falta un esfuerzo imaginativo importante para disfrutarlo como se merece. Los desarrolladores han intentado eliminar este estigma de dos formas distintas: Ofreciendo mucha más información sobre el juego antes del lanzamiento e incrementando la variedad de situaciones y recursos disponibles.
El resultado es que se han introducido muchas más “cosas que hacer” y la mayorÃa de ellas funcionan muy bien. Tenemos el concepto del “cuartel general“, similar al que se utiliza en tÃtulos como los clásicos Breath of Fire o el más reciente Skies of Arcadia. Aunque en esta ocasión lo tendremos prácticamente desde el principio de la aventura. En este cuartel general tendremos que completar varias misiones secundarias, completarlo con obras de arte, armas y armaduras, potenciando el factor coleccionismo. Una faceta que además nos servirá para obtener mejoras o desvelar fragmentos del argumento.
Los combates a espada vuelven a ser de lo mejor del juego. En esta ocasión la variedad de movimientos es tan amplia que Ezio no solo será un gran espadachÃn capaz de enfrentarse a varios enemigos al mismo tiempo. Podremos luchar con los puños, arrebatarles las armas a los enemigos, utilizar martillos, mazas o lanzas… Y el recurso del contraataque no siempre será efectivo. Dependerá del tipo de enemigo y de su habilidad. Tendremos que esquivar y ser rápidos para escapar, asà que no siempre no sinteresará luchar.
Otra de las innovaciones jugables se personaliza en la aparición de multitud de personajes secundarios. Cada uno de ellos nos ayudará de alguna forma y se pondrán a nuestras órdenes sin dudarlo. Las concubinas nos ofrecerán cobertura y distraerán a los guardias. Los ladrones podrán seguirnos por los tejados y despejarnos el camino atrayendo la atención de los soldados. Los guerreros darán la vida por nosotros en cuanto se lo digamos. Para utilizarlos, tendremos que contratarlos, asà que conviene llevar siempre dinero encima. A veces no nos interesa luchar y pasar desapercibidos o simplemente no nos apetece. La forma de controlarlos es similar a Brütal Legend. Con un sencillo comando interactuarán con los personajes no jugables.
Toda esta variedad de recursos se complementa con otras que omitiré para no convertir este análisis en un manual alternativo, pero en definitiva seréis vosotros los que decidáis cómo os apetece más jugar. Si estudiando al enemigo y procurando pasar desapercibidos o yendo “a saco” en plan Conan.
Un reparto de lujo
Hay que destacar el esfuerzo que ha realizado Ubisoft España para localizar el juego al castellano, tanto subtÃtulos como textos y voces. Especialmente las voces, ya que no se ha escatimado en gastos y se contamos con la participación de reconocidos actores de doblaje. Juan Diego Botto, Ramón Langa (Bruce Willlis), Luis Reina (Kevin Bacon, Nicolas Cage) o Luis Porcar (Michael Douglas, George Clooney) son algunos de los más destacados.
Sin embargo a pesar de la selección de buenos actores, me gustarÃa pegar un tirón de orejas al poco esfuerzo que hacen la mayorÃa en procurar poner acento italiano. No digo que deban hacerlo en todas sus lÃneas de guión, pero al menos sà en las expresiones en italiano que sueltan de vez en cuando. Hace desmerecer el trabajo global.
Podéis encontrar información más completa sobre el doblaje en xboxgo.
Conclusiones
Escribir este análisis me ha costado mucho, debido a que tengo sentimientos enfrentados. Tal vez tenÃa en un pedestal la primera entrega y estos dos años de experiencia me han hecho ser más consciente de los defectos de la segunda parte. Es un gran juego, pero podrÃa ser mejor.
Afortunadamente Ubisoft ha logrado crear una nueva saga que no solo funciona en ventas, sino que utiliza un conjunto de conceptos muy bien pensados, únicos en el género. Assassin’s Creed II tiene una gran personalidad y una historia suficientemente interesante como para motivarnos a seguir jugando hasta el final. Y mentirÃa si dijera que no he disfrutado recorriendo las calles de Florencia y batiéndome en duelo con docenas de enemigos.
No obstante, aun queda un largo camino para recorrer si quieren llegar a convencer al gran público y optar a llevarse el galardón a mejor juego del año. Cuando un esquema de jugabilidad no funciona para mucha gente, no es culpa de la gente, sino del diseño. Sigo pensando que se es demasiado crÃtico con la saga Assassin’s Creed, por motivos que se me escapan. Existe en la conciencia colectiva el prejuicio de que “Assassin’s Creed es repetitivo” y mucha gente tira de tópico antes de darle una oportunidad. SÃ, tiene bugs que se solucionan con un parche como toda la vida.
Si no os dejáis llevar por los perjuicios disfrutaréis de un gran juego con una ambientación única y que merece la pena experimentar. Y si tengo que contar los lanzamientos de este año que mejoran lo ofrecido por Assassin’s Creed II, me sobran dedos de una mano. ¿Qué más se puede pedir?
Portada







Buen análisis tÃo, si señor.
Me acabo de pillar este ACII pero aún no lo he empezado, y tampoco he jugado al primero.
Me recomendáis jugar al primero antes de empezar éste??
IntentarÃa conseguirlo aunque sea de segunda mano, aunque por otra parte pienso que podrÃa jugar a este y luego ya jugarÃa al primero, no sé ….
Eso sà también necesito practicar al FIFA porque últimamente en el ONLINE me pegan unas palizas .. :’( (siento el offtopic)
@DAN·E
me alegra compartir opiniones entonces
saludos desde argentina
Muy acertado, estoy cansado de leer análisis que califican el juego como obra maestra y le endilgan 9,8s y notas por el estilo. Acabo de terminarlo y lo he disfrutado, y me ha encantado la ambientación y el preciosismo que caracteriza el juego, pero según se acercaba el final del juego iba perdiendo gran parte del interés que tenÃa al principio…
En definitiva, un muy buen juego, pero una vez más, vÃctima del hype, (y de los análisis “objetivos” de ciertas revistas de videojuegos”).