¿Un juego para Wii que no usa estética Cell Shading y pese a ello tiene unos gráficos aceptables?, ¿Ni tampoco consiste en agitar sin parar el mando sino en utilizarlo medianamente con cabeza? Bueno bueno, pero seguramente sea para críos, tratará de algún personaje cursi que vaya lanzando flores a sus enemigos… pues tampoco, Cursed Mountain pese a no ser ni el survival-horror definitivo ni un juego de acción completísimo nos aporta la sensación de angustia y adrenalina justa de este tipo de juegos.
Lo más destacable del título es… que no tiene nada que destaque. Y ese es su mayor problema. Podremos disfrutarlo más o menos, pero desde luego sólo nos entretendrá momentáneamente.
Empecemos por el principio: El Argumento
En Cursed Mountain tomaremos el control de Eric Simmons, un experienciado escalador que se vé en la obligación de viajar hasta el Tibet en busca de su hermano Frank, quien no ha vuelto aún de su intento por llegar a la cima del Chomolonzo. Y aquí, desde los primeros metros de la montaña es donde empieza y se desarrolla nuestra aventura hasta alcanzar la cima y, con ello, el final del juego.
Pero no penséis que nuestra única tarea será escalar por una pared vertical piolet en mano y evitando los desprendimientos. De esto sólo es cierto una parte, pues nuestro piolet (bastante especial y con poderes “sagrados”) será el único arma que tendremos para superar todas las adversidades. Y con adversidades, además de desprendimientos, me refiero a todos los problemas que puedan surgir al escalar, el mal de montaña, pero llevado a los extremos que los videojuegos nos permiten disfrutar.
A lo largo del juego nuestros principales enemigos serán una serie de espíritus, que no sabremos diferenciar muy bien si son parte de nuestras alucinaciones por el mal mencionado o si realmente la montaña está encantada. Pero no queda ahí la dificultad de coronar la cima, sino que las obsesiones del protagonista (y en ocasiones nuestras propias) junto con verdaderos momentos de confusión ocasionan una continua interrupción en nuestro objetivo final.
Por otro lado, el argumento interno del juego no se desarrolla mucho más de lo que ya hemos contado. Al menos durante la primera mitad del juego. Las pobres e incoherentes escenas cinemáticas acabarán haciendo que lo único a lo que hagamos caso para enterarnos de la trama sean los propios pensamientos en alto de nuestro protagonista. Y por desgracia, hasta el final del juego, cuando creeremos haber entendido todo, la sensación que se nos queda es de indiferencia total.
Así pues, lo que comienza como una “simple” misión de rescate, se torna en una completa aventura, aunque algo carente de trama, en la que deberemos enfrentarnos ya no sólo a la montaña y sus peligros, sino a nosotros mismos.
¿Un piolet para acabar con los espíritus?
Como he comentado antes, este tipo de enemigos serán los que veremos principalmente a lo largo del juego. Su variedad si bien no es escasa en cuanto a formas, sí lo es en características, pudiendo diferenciar únicamente entre los que andan y los que levitan de forma más o menos rápida.
En nuestra mano, un piolet de escalada que dista mucho de ser corriente. En su interior guarda un poderoso poder que, combinado con diferentes accesorios que iremos consiguiendo según avanzamos en el juego hará que podamos acabar con nuestros enemigos de forma más rápida. Por otro lado, la sensación que nos deja es la de poseer un único arma que potencia su daño en algún momento, pero del que no podremos sacar muchas más diversión.
Los combates, aunque no llegan a cansar, si se convierten en algo repetitivo y, finalmente, en puro trámite para poder disfrutar realmente del juego. Además , el sistema de combates se limita a tener que apuntar a nuestros enemigos estando parados, desplazándonos en algunos casos a izquierda o derecha para esquivar sus ataques.
El control de Wii, como he dicho, no está implementado de forma rápida y basada simplemente en agitar el mando. Generalmente para acabar con nuestros enemigos definitivamente y según del tipo que sean, deberemos ejecutar una serie de movimientos, pero esto sin duda sólo es el principio. A lo largo del juego haremos uso del acelerómetro tanto en momentos de escalada como para superar otro tipo de peligros, e incluso de manera tremendamente original en otras partes. Vamos, que los chicos de Deep Silver le han dado a la cabeza durante un par de minutos para ofrecernos diferentes situaciones en las que no nos sentiremos estúpidos aprovechando las funcionalidades del Wii Mote, y se agradece.
¿Bueno pero merece la pena o no?
Difícil responder a esta pregunta y contentar a todos. Cursed Mountain tiene todas las características necesarias que lo convertirían en un grandísimo juego, sin embargo, la transición entre unas y otras es muy brusca. Y ese es el verdadero problema. A lo largo del juego podremos apreciar sus virtudes, pero de manera separada e individual. Sólo hacia los tres cuartos de juego disfrutaremos durante apenas media hora de lo que podría haber llegado a ser, al ver en colectividad todas estas virtudes que comentaba. Dejando de lado que el sistema de combate sea algo pobre, durante este periodo disfrutaremos de unos enemigos finales muy elaborados, y el juego nos demostrará que unos gráficos sólo aceptables junto con una ambientación sonora perfecta y un buen modelado del terreno son capaces de transmitirnos la angustia y soledad que se debe sentir a miles de metros de altura.
La lástima, como digo, es que este conjunto sólo lo podamos apreciar durante un breve periodo de tiempo. El resto del juego, aunque sin aburrirnos lo más mínimo, no sera apenas algo más que una distracción cualquiera.
En cualquier caso, y aunque Cursed Mountain pueda gustar más o menos según tus preferencias, es meritorio valorar el cariño y esfuerzo que se ha volcado al título, dotándolo de gran originalidad ya no sólo en el planteamiento y desarrollo del mismo, sino en cómo hacer que nosotros lo sintamos.
Portada










Pues chico, a mí me llama bastante la atención. Como bien dices puede que sea un juego que divierta sin más, pero al fin y al cabo no siempre necesitamos de obras maestras para llenar nuestro tiempo.
Muy buen análisis por cierto. Te superas con cada post macho.
Precisamente lo acabé la semana pasada (me llevó unas 14 horas), y coincido bastante con el análisis de Zark.
A mi me ha gustado, pero porque soy un gran amante de los Survival Horror. Me costaría recomendarlo a quienes no disfruten con éste tipo de juegos, la verdad.
Lo peor de todo es que la historia es realmente interesante, pero está tan mal contada que llega un momento en el que no sabes ni porqué estás haciendo lo que estás haciendo… sigo sin entender lo que pasó con Migna, por ejemplo (supongo que a esas alturas ya me dió igual).
Me ha gustado mucho la sensación de soledad… el ir avanzando paso a paso por esas montañas, la ambientación y su originalidad…
En fin, excelente análisis.
A mi no me gustó, me pareció como si se hubiera perdido algo entre el guión – que pintaba de lujo – y la implementación del juego.
Por cierto, felicidades por el cambio de look!!!
Siendo también amante de los SH, este juego me decepcionó.
Trama argumental muy chirriante con transiciones lentas y poco atractivas.
Guiones caóticos e histriónicos en algunas fases.
Ausencia de hilo conductor (WTF, ¡quién no termina odiando al hermano!).
Pero bueno, haciendo honor a la verdad, me lo pasé bien, pero ahí queda todo.
Sí, puede que el resumen más adecuado es que se trata de un juego que más o menos entretendrá a todos, pero que sólo llegará a encantar a unos pocos. Tiene grandes pros, pero un montón de problemas, destacando sobre todos el del argumento (que ya no sé si está mal contado o es muy pobre, o ambas).
Gracias a todos