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Análisis de Mercenaries 2: World in Flames

2864 logo Análisis de Mercenaries 2: World in Flames

Preparaos para ir afinando puntería, porque Pandemic nos trae la secuela del exitoso Mercenaries. El mundo arderá en llamas. 

La historia nos sitúa en Venezuela, donde un cacique local nos encarga una sencilla misión. Sin embargo, su pago por cumplirla será intentar matarnos. Nadie engaña a un mercenario, por lo cual deberemos encontrar al cacique y derrocar su golpe de estado para vengarnos.

Durante el juego nuestra compañera de equipo nos informará por radio de los objetivos que debemos cumplir. Tenemos una gran extensión a nuestro alcance y deberemos ir cumpliendo alocadas misiones diferentes bandos, como conseguir un tanque y matar a un número concreto de enemigos, o robar una camioneta llena de armas y conducir con cuidado para que no se caigan por la parte de atrás al derrapar.  Esta entrega es bastante original en misiones y situaciones locas a las que nos enfrentamos. 

Mención especial al delirante humor de las misiones, por ejemplo en aquella donde hemos de recuperar el “Devastator”, y detrás de un tanque de última generación nos encontramos que el arma de destrucción es una scooter rosa con flores y que además al montarla suena música polca.

Apartado gráfico y artístico

Gráficamente, y al igual que la mayoría de sus apartados, cumple pero justito. Dispone de unos escenarios abiertos muy extensos, aunque desde luego no es un juego para dedicarse a la exploración, incluso siendo bastante lineal en varias ocasiones. Algunas partes del motor gráfico son bastante mejorables, como texturas o la recreación del agua, que parece aceite azul.

Una parte muy positiva del motor gráfico es la posibilidad que te ofrece de destruirlo prácticamente todo: cajas, arboles, vallas, casetas y varios elementos más. Disfrutaremos como enanos causando un caos total en el escenario, y deja de manifiesto que no se necesita un motor gráfico de última generación ni físicas ultra realistas para disfrutar, y que un factor muy positivo en un juego es la interacción con el entorno.

Nuestro personaje luce bien,  pero algunas animaciones son algo toscas, y si hablamos de los enemigos el problema es bastante más grave. Sus animaciones son exageradamente torpes y según la distancia a la que se encuentren, podemos verlos quietos como un árbol o distorsionados.

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Sonido y Banda Sonora

La localización es bastante buena, tanto de textos como de voces, aunque no sea el mejor doblaje que hemos oído es sin duda uno de los mejores apartados del juego. Los diálogos y las expresiones de los enemigos nos arrancarán más de una sonrisa. La banda sonora también cumple a un buen nivel, con varios temas de acción. 
 

Diversión y jugabilidad

Lo primero que hay que decir sobre Mercenaries 2, es que su mayor apuesta es la diversión. Es importante remarcar esto aunque parezca redundante, porque varios apartados del título se quedan atrás en comparación con los grandes del género. Su objetivo es el de divertir de una forma directa y sin complicaciones. 

Y ese es, sin duda, su mejor baza. Mercenaries 2 tiene algo que no se sabe explicar muy bien, desde luego no es ni el mejor shooter ni el más innovador, pero la forma en la cual se desarrolla el juego, te engancha directamente. Al igual que no es posible comparar Crazy Taxi con un juego de coches convencional, Mercenaries 2 sería algo así como un “crazy shooter”, en el cual realismo o calidad grafica quedan en un segundo plano ante su divertida mecánica. 

El juego introduce elementos que se agradecen, como conducir varios vehículos (motos, lanchas acuáticas o incluso helicópteros) o poder seleccionar un objetivo, pasar la cámara al satélite para ver el escenario a vista de pájaro y derribarlo con un misil.

Lástima que la ejecución de dichas misiones acabe volviéndose repetitiva a los pocos minutos de juego, dejando poco aliciente para continuar con ellas.
 

Conclusiones

Mercenaries 2: World in Flames es un juego peculiar que no gustará a todo el mundo, y la mayoría tendrá razón. No está a la altura de los grandes del género, aunque tampoco lo intenta, se desvincula de lo clásico hasta casi convertirse en una parodia de un shooter tradicional. Sus momentos alocados y la accesibilidad de su jugabilidad divertirá a aquellos que quieren jugar a algo divertido sin más pretensiones. 

Para los jugadores más avanzados, hay tantas opciones y de tanta calidad en el mercado que lamentablemente Mercenaries 2 se queda al final de la lista. Esperamos que en próximas entregas, Pandemic solucione esos problemas para traernos un juego algo más profundo y mejor elaborado que encandile a los jugadores más habituales.

  1. Enero 13th, 2009 a las 19:04 | #1

    Yo lo estoy jugando ahora, y aunque palidece al compararlo con GTAIV, la verdad es que es tremendamente divertido.

    PD: sí, el agua parece aceite azul… no sé en que estaban pensando cuando la hicieron.

  2. Gámiz
    Febrero 19th, 2009 a las 20:19 | #2

    Alguien sabe cómo se llama la canción que suena cuando haces el circuito con el coche de las ruedas gigantes??

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