Análisis de juegos | PlayStation 3

Análisis de Supercar Challenge

  • Escrito por SamSolo el 20/10/09 a las 23:20
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Supercar Challenge

En estos tiempos que corren, donde los arcades de física compleja campan a sus anchas (Dirt´s, Shifts y demás) es de agradecer ver como algunos desarrolladores, pocos, pretenden seguir aportando experiencias centradas en la simulación de conducción.

Por desgracia, las diferencias presupuestarias entres los grandes: Polyphony y Turn 10 básicamente, y el resto, es tan grande que, a la hora de la verdad, algunos de los aspectos de los juegos menores quedan relegados a un segundo plano, como es el caso que nos ocupa.

Hace unos meses ya pudimos disfrutar, de este mismo equipo desarrollador, Ferrari Challenge, con buenas sensaciones en aquel momento, pero con un largo camino por recorrer en una posible franquicia o al menos en un posible motor de juego. Este Supercar es, básicamente, una evolución de aquel, bastante corta eso si, con todo lo bueno y malo que atesoraba.

Para empezar tenemos un motor físico bastante conseguido, que reproduce de manera muy verosímil el comportamiento de los vehículos que se nos ofrecen. Lo cierto es que se nota que, aún siendo un trabajo bastante centrado en una gama concreta de coches, han puesto mucho esfuerzo en reproducir coherentemente los comportamientos en pista, así como las reacciones ante los controles, afinados bastante bien todos ellos. Aspectos como: pesos, inercias, pérdidas de agarre, suspensiones, frenadas, etc. han sido cuidados con esmero.

Así mismo, sabiendo que no todos los jugadores son un Fernando Alonso en potencia, han implementado un sistema de niveles en las diversas ayudas: control de tracción, estabilidad, ABS, los cuales permiten un ajuste fino muy agradecido, permitiendo adaptar el control a todo tipo de jugadores.

El apartado visual es el principal sacrificado ante un motor físico tan solvente. Salvando los modelados de algunos coches y algún efecto resultón como el de la lluvia, el resto ha sido realizado con lo justo para pasar por un juego de esta generación. Asfalto visualmente repetitivo, entornos de carga poligonal baja, iluminación muy pobre y un texturado que ni fu ni fa; todo ello con defectos puntuales como los spray intermitentes en las carreras en mojado. En resumen, Supercar Challenge no te va a entrar precisamente por los ojos.

Junto a todo esto hay un problema añadido: la falta de sensación de velocidad. Es increíble lo poco logrado que está este aspecto del juego, cuesta distinguir la diferencia entre 100 y 250 kph; un error que achaco al nulo tratamiento de la imagen, hubiera bastado un ligero efecto de ojo de pez, o un difuminado en la misma para corregirlo.

El oído, por contra, si que agradece el trabajo realizado, especialmente con los motores, con una presencia potente y rabiosa. Da gusto escuchar la aspiración del turbo en algunos de los modelos, especialmente en la vista de cabina. Por otro lado el juego ha sido traducido pero no doblado, aunque solamente lo echaremos de menos en los consejos de la sección del tutorial, prácticamente calcada de su antecesor.

Cabina Análisis de Supercar Challenge

En cuanto al diseño de menús y entorno, siendo objetivos, es muy parco e incluso desagradable en algunos momentos, dando la impresión de no habersele dedicado esfuerzo alguno. Dolorosos resultan los tiempos de carga, ya sea para acceder a los menús y a las carreras o simplemente para cambiar el acabado visual de los coches ; el acceso a disco requiere una revisión importante urgentemente.

Los modos de juego son múltiples, pero de una duración y variedad muy escasa. Ya sea en modo Challenge o Arcade, los grupos de pruebas ofrecidos son pocos, a excepción del modo Torneo, donde podremos disputar un total de 46. Por desgracia todos tienden a repetirse bastante, ya que para ir avanzando es preciso alcanzar cierto nivel de éxito, ya sea en posiciones o por acumulación de puntos del modo Challenge, lo que nos obliga a repetir continuamente las pruebas. Solamente el apartado online promete una cierta variedad y longevidad, aunque únicamente gracias al factor humano.

Afortunadamente la variedad de los trazados, muchos de ellos muy poco usuales en juegos de conducción, y su fiel reproducción, son muy destacables y cuesta dominarlos en su totalidad gracias al potente motor físico. Todo esto se combina con una IA competente por momentos, aunque algo cuadriculada, empeñándose en mantener su trazada aunque tengan que empujarte antideportivamente o directamente embistiéndote en las frenadas fuertes.

Las sensaciones que ofrece Supercar Challenge son buenas si buscamos un simulador serio, no el mejor ni el más bonito, pero si muy solvente. Todo lo contrario ocurre si buscamos una experiencia algo más permisiva, no por que no nos ofrezcan ayudas para poder mantener el coche bajo control, sino porque todos los aspectos del juego están diseñados con vistas a un simulador. La escasez de pruebas en sus diversos modos, y el comportamiento físico de coches e IA hacen que este Supercar sea insufrible y corto para los usuarios más casuales. Personalmente diría que el juego luce en todo su esplendor en el modo Contrarreloj y en simulación máxima, es ahí donde cada curva de cada trazado se transforma en un reto para el conductor experimentado, donde un mínimo error separa una vuelta de record de otra completamente inútil.

Resumiendo, Supercar Challenge es una buena forma de esperar a la llegada de GT5, siempre que queramos un simulación, claro; para aquellos que busquen algo más ligero o ya tengan Ferrari Challenge en su estantería harán mejor dejándolo descansar en el expositor de la tienda.

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