
Comenzaron hace unos días, apenas se ha hablado de ellos en telediarios o periódicos deportivos, a cuyo publico parece interesarle más la preocupante prolongación del enésimo periodo de gastroenteritis sufrido por Puyol; la noticia más notable ha sido el trágico fallecimiento de un atleta entrenando previo comienzo de los juegos; los niños españoles pueden crecer perfectamente sin conocer a los representantes de su país en las diferentes disciplinas invernales; a pesar del creciente éxito del deporte español cosas como el skeleton, el Luge o el patinaje sobre hielo siguen estando fuera de nuestro alcance y probablemente lo sigan estando…
No soy seguidor de estos deportes y supongo que la mayor parte de los que leáis esto tampoco, sin embargo: ¿A quien nunca le ha atraído la nieve? ¿Quién no ha querido experimentar la sensación de deslizarse a 100km/h sobre el hielo? ¿Quién no ha soñado con encumbrarse como el referente de un deporte a nivel global y subirse a lo alto del podio? A todos supongo se nos han pasado cosas como estas por la cabeza.
Veamos si SEGA ha conseguido transmitir al jugador el encanto de esta licencia, a priori, poco atractiva para el usuario medio.

Bueno, pero poco
Esta sería la oración que mejor condensaría mi opinión acerca de Vancouver2010. Realmente es un producto muy cuidado, ya solo con ver el esmero que se ha destinado a los menús por parte de los chicos de Eurocom o los escasos tiempos de carga que luce el juego denotan que no es un titulo hecho con prisas para aprovechar el tirón de la licencia, como puede suceder con otros juegos de películas o eventos pasajeros. Una vez probado durante un par de horas te das cuenta de que el juego cumple sobradamente e incluso te sorprende en muchos aspectos, dentro de los límites que puede un arcade de este tipo.
En contra y (de nuevo) contrario a lo que pueda parecer destaca la escasez del juego. La larga lista de disciplinas que se despliega ante tus ojos al principio te hace frotarte las manos, no obstante según las vas tanteando caes en la cuenta de que muchas son casi idénticas y que su accesible control arcade hace esto más notable, por muchas formas diferentes que se nos presenten de aporrear botones o girar el trineo. El juego adolece de la falta de deportes que aporten una diferenciación real, el jugador acaba un poco trillado de bajar entre banderitas o deslizarse por túneles.

Ambientación olímpica
El técnico es sin duda de los apartados que mas agradan al jugador al hacerse participe de las pruebas deportivas. Efectos como el reflejo del hielo en los túneles, los primeros haces de luz de la mañana aparecer entre los arboles mientras todo a nuestro alrededor se difumina y la nieve se aproxima a la cámara cada vez más rápido hacen sentir fielmente lo que sería la velocidad y el descenso por la nieve. Especial mención merece la cámara en primera persona usada en la prueba de salto de longitud, que nos hace ponernos en la piel del atleta sintiendo incluso su respiración.
La recreación de las (escasas) pistas e instalaciones en las que se desarrolla la competición queda formidablemente conseguida. Podemos ver al público colocado a los lados de nuestra salida, en las gradas; fijarnos en el diseño de los espacios con motivos y colores idénticos a los que podemos ver estos días en la TV…
Poniéndole el broche a toda la parafernalia olímpica invernal quedan unas animaciones muy logradas y unas secuencias pre-jugado que ayudan a sentir los preliminares al gran momento… las primeras veces que juegas, antes de alcanzar el tedio.

Que empiece la ¿Competición?
Como segundo gran punto negativo destacaría la falta de competitividad que se le transmite al jugador. El modo principal del juego resulta un fiasco cuando descubres que se diferencia de un entrenamiento por una simple secuencia de nuestro avatar español (curiosamente negro con bastante frecuencia XD) en lo alto del podio y por el trofeo que salta en cada competición. Además la dificultad del juego es bastante baja, haciendo una vez el tutorial y probando un par de veces el recorrido completo puedes conseguir el oro. Aunque no hay mal que por bien no venga: Resulta bastante fácil hacerse con el platino.
A cambio el juego presume de un excelente modo desafío que nos planteara superar ciertos hándicaps en los recorridos que ya conocemos, por ejemplo, bajar la pista esquivando muñecos de nieve en un tiempo determinado, llegar primero con los controles invertidos o recoger monedas antes de alcanzar la meta. En este modo sí se consigue picar al jugador hasta conseguir el reto incitándole a auto superarse.
Apartado sonoro
El juego cumple sin alardear. Correctos los sonidos de los esquís deslizándose sobre la nieve, el de las cuchillas surcando el hielo y el del viento y la nieve abalanzándose sobre nosotros. La banda sonora, compuesta en su totalidad por pegadizos temas pop-rock, se adapta perfectamente a la sensación de velocidad, muy bien escogido el tracklist.
Conclusiones
Vancouver es un juego que no defrauda para nada, tiene un excelente apartado técnico y el modo desafío te engancha hasta su conclusión. Cierto es que antes que este compraría una docena de juegos pero puede resultar una buena inversión si lo encuentras a buen precio, es un juego que se disfruta en cada momento, lástima que estos sean pocos.
Lo mejor:
- Geniales gráficos y ambientación
- El modo desafío
- Los representantes afroespañoles.
- Trofeos fáciles XD
Lo peor:
- La falta de variedad en los deportes escogidos
- No hay sensación de competitividad