
El esperado retorno de un juego con el sello de Tim Schaffer y su estudio Double Fine ha terminado en una extraña mezcla de conceptos jugables que no acaba de encajar del todo. El humor de las antiguas aventuras gráficas made in Schaffer se ha dulcificado y se me antoja demasiado infantil. Y el desarrollo de la aventura nos hace recorrer una y otra vez un escenario demasiado vacÃo y misiones repetitivas.
No era esto lo que esperaba de uno de mis Ãdolos, asà que comenzaré este análisis aclarando que para mi, Brütal Legend es la mayor decepción que me he encontrado en la next gen.
A medida que avanzaban las horas de juego, tenÃa que frotarme los ojos, pellizcarme, parpadear y volver a pellizcarme para creer lo que estaba viendo y jugando. No me podÃa creer que este fuera el tÃtulo tan laureado por la prensa internacional, algunos de los cuales no han dudado en otorgarle puntuaciones superiores a noventa (según leo en Metacritic).
El juego se desinfla tras las tres primeras horas
Comienza de forma espectacular. Todos los elementos te dicen que tienes entre las manos un gran juego, que no te has equivocado desembolsando esos 70€. Una introducción corta nos muestra a Jack Black entrando en una tienda de discos, donde nos muestra un misterioso vinilo. Es el primer homenaje al mundo del heavy metal y no será el último. A partir de este momento la interfaz del juego es un disco de vinilo, con su cubierta, su libreto y todo lo demás. Pero vayamos a lo que importa.
Los primeros minutos corresponden a lo que vimos en la demo. Una intro más que decente, donde se nos presentan las primeras dosis de humor de las que hace gala el juego. Por ejemplo, al escoger el nivel de censura o de violencia y al ridiculizar a esos grupos de indie, trash metal o como se los quiera llamar. El doblaje del protagonista a cargo de Santiago Segura parece funcionar, los primeros acordes suenan a ritmo de doble bombo y todo parece estar en su sitio. Iluso de mÃ.
La demo del juego, como decÃa, pertenece a los primeros 10-15 minutos de juego. Y es muy engañosa. Porque nos muestra lo que parece ser un juego de acción, con varios tipos de enemigos, un bichaco gigante al estilo God of War, una fase de conducción y buenas dosis de humor. Más o menos lo que todos esperábamos de este tÃtulo. Pero ¡ay! amigos. Recordemos que Brütal Legend no va de eso. Va de recorrer un mundo abierto y de derrotar hordas de enemigos en una especie de juego de estrategia en tiempo real. Y eso ya no mola tanto.
En cuanto nos sueltan por el rocambolesco universo de Brütal Legend comienza a desvanecerse la magia y el estupendo ambiente que se crea tras la secuencia de introducción. Un momento, ¿dónde está toda aquella acción? Es más: ¿dónde está todo el mundo?
Cuando digo “todo el mundo”, me refiero a los seres animados o inanimados del mundo virtual y a los personajillos que programaban y diseñaban el mismo. El estupendo diseño de la montaña de calaveras de los primeros compases lo debió hacer alguien que cobraba demasiado por horas, asà que el resto del mundo prehistórico lo debió generar el engine por defecto. Arrojando una serie de artefactos por aquà y por allá, no demasiado variados, no se consigue llenar el vacÃo de paisajes y habitaciones que poco a poco se vuelven más insulsas. Los dos o tres tipos de animalillos que te encuentras (un ciervo, un erizo y un bichaco) sólo sirven para atropellarlos con el coche. Una artimaña que debieron colocar al darse cuenta de que el protagonista era tan lento que se tardarÃan horas en llegar de una misión a otra.
SÃ, encuentras referencias al mundo del heavy metal por doquier. Tienes que entornar los ojos un poco y mirar a través de la niebla más espesa que he visto en un videojuego desde la Nintendo 64. Una vez se disipa, encuentras escenarios y decorados que recuerdan a los mejores éxitos de varios grupos o canciones. Pero qué queréis que os diga: la magnitud del mundo hace que parezca abandonado y aburrido, con pocas cosas que hacer.

Un experimento jugable que no me acaba de convencer
El desarrollo de BL comenzó en 2005, justo tras concluir el sensacional Psychonauts. En todo este tiempo, el proyecto ha ido tomando diferentes formas, con resultados que no acabaron de convencer del todo al equipo. Desde un multijugador puro (que no habrÃa estado tan mal) hasta un curioso hÃbrido en el que habÃa que utilizar la guitarra de Guitar Hero o Rock Band para marcarse unos solos. Probablemente, los probadores no daban abasto para jugar entre tanto cacharro y acabaron haciendo un juego normal, en el que los momentos musicales se convierten en una especie de quick time event, como las invocaciones de los vientos en Wind Waker.
El protagonista acaba con sus huesos en un mundo de fantasÃa, que por supuesto tiene que salvar de un mal ancestral. Una excusa como cualquier otra para desarrollar el “juego del recadero”, de esos de “ves aquà y haz esto, vuelve y me lo cuentas”. Al anunciar que tendrÃa un mundo abierto, pensé que estarÃa lleno de vida y de misiones secundarias… pero no tanto. Hay misiones secundarias, pero el 90% son parecidas, en un ejemplo de reiteración que harÃa enrojecer a los crÃticos de Assassin’s Creed. También hay cosillas que coleccionar, como unos dragones que hay que liberar y otras chorradas que no sirven para nada. Y eso que lo peor está por venir.
A partir de cierto punto, las estrategia en tiempo real se convierte en el enfoque principal del desarrollo de las batallas. Una forma de juego en la que manejaremos a distintos tipos de unidades inspiradas en tribus urbanas y personajes del mundillo, desde los melenas que sacuden su cabeza al ritmo de la música hasta las gruppies o los pipas. Cada uno de ellos con sus habilidades, a los que manejaremos mediante comandos. El problema es que estos combates se vuelven cada vez más complicados, sobre todo porque tienes que estar pendiente de todos ellos en el campo de batalla. La forma de darles órdenes no es óptima para el mando de consola ni tampoco su autonomÃa. Es bastante fácil que se descontrolen y acaben muertos o atacando a quien no deben.
Es una idea original, pero que no funciona. La forma de plantearla no destaca en nada y el hecho de que estos combates se repitan una y otra vez y se alarguen más de lo necesario, acaba sacando a la luz sus defectos y disipando sus escasas virtudes. El planteamiento parecÃa prometedor, pero quizás deberÃan haberlo reservado para el modo multijugador únicamente.
Pero cuando llevas varias horas jugando, acabas deseando llegar hasta el final para saber cómo acaba y guardándolo en la estanterÃa para sacarlo cuando algún amigo se ponga pesado y te pida echar unos vicios al modo multijugador. Cuando llegue ese dÃa, le contestaré a mi amigo que hay como veinte juegos en Xbox 360 a los que me apetece más jugar online que a Brütal Legend.

La música era mejor en los 70… y el humor de Tim Schaffer en los 90
Hay una frase al principio del juego que hace referencia a la década de los 70, en plena ebullición del rock más duro y el heavy metal. Una época en la que la música era más auténtica y los fans más duros. Ahora los metaleros aplican ritmos electrónicos y voces disonantes a la música que antes se entendÃa como un himno. Y que se ha ido convirtiendo en una tortura para los tÃmpanos.
Pero ojo, porque el autor del chiste no se salva de la quema. Al parecer su libro de chascarrillos se quedó sin páginas tras las dos primeras horas de desarrollo y delegó el trabajo en el becario, de 20 años y pelusa en la barbilla. No sé si yo me habré hecho mayor o Schaffer ha perdido su toque. Puede que ambas. Pero el humor en Brütal Legend es infantil, facilón y en la mayorÃa de los casos, no tiene demasiada gracia.
Los que alaban este juego en otros análisis que he leÃdo, del humor de Tim Schaffer y de pollas en vinagre seguramente no se acuerden de lo que es partirse de risa con juegos como Monkey Island 1 & 2, Full Throttle, Day of the Tentacle e incluso Grim Fandango (en su estilo más oscuro y elegante). Ni idea. Los tÃtulos que he mencionado tienen escenas que generaciones de todo el mundo recordarán por el resto de sus vidas. De Brütal Legend ya nos estamos olvidando.
Asà que como decÃa, esperaba mucho más del guión en este juego viniendo de quien viene. Tal vez eso me habrÃa hecho olvidar sus múltiples defectos. Pero ni con esas.

Conclusiones
Hay dos motivos por los que he sido tan duro en este análisis. El primero, la admiración que tengo por todo el trabajo anterior de Schaffer, incluÃdo el grandioso Psychonauts. Os podéis imaginar la decepción que he sentido con semejante despropósito. El segundo, porque no me ha dado la gana que este juego quedase impune por culpa de reviews demasiado benévolas. Y por haber sabido escoger el momento de lanzamiento ideal como para pasar desapercibido bajo el refugio de Uncharted 2, Dragon Age, Call of Duty… etcétera. De hecho, me ha decepcionado tanto que me ha salido esta mierda de artÃculo que ni me he atrevido a llamar análisis. Las pocas cosas que me han gustado ahora me parecen insignificantes al lado de tanta mediocridad.
¿Que qué me ha gustado? El doblaje por parte de Santiago Segura, por ejemplo. Todo un lujazo. Y Jack Black, Ozzy Osbourne, la banda sonora… Los que me conozcáis, sabréis que suelo tener predilección por los juegos que están bien diseñados, destacan artÃsticamente o son originales. Brütal Legend cumple con las dos últimas, aunque sin éxito. Tiene escenarios y enemigos exquisitos, pero la gran mayorÃa son mediocres y genéricos. Su selección musical es brutal, pero para escuchar heavy metal me pongo cualquiera de mis discos. Su originalidad es innegable, pero una idea original no tiene por qué ser acertada. Y por último, el diseño del desarrollo es tan inconsistente que aburre irremediablemente y desanima a seguir jugando.
Quizás le ha faltado decidirse por un concepto de juego más accesible, acercarse a la acción o a la aventura gráfica, cosa que me habrÃa encantado. Desde luego, no será por tiempo de desarrollo ni por calidad del equipo encargado del proyecto. Pero por algún motivo, este juego no ha terminado de cuajar y parece más diseñado para vender entre los aficionados metaleros del mundillo (que hay unos cuantos) que para entretener.
Tim, tú antes molabas.
… ¿Lo veis? Y sin heavy metal.
Portada








@rOqUeDoOm Será que no entiendo, pero el “nu metal” o más bien “new metal” es algo muy distinto a lo que suena en la intro del juego.
Me gusta el heavy metal más de lo que te ha podido parecer y aunque considere que la banda sonora de este juego es excepcional, el resto del juego me parece una abominación. Como ya he mencionado en el texto, si quiero escuchar heavy me pongo uno de los discos que tengo en casa. Aquà estamos valorando videojuegos, no música.
Un saludo y gracias por dejar tu comentario.
No te flipas tu ni nada.
Una cosa es que no te haya gustado pero tampoco tienes que ir diciendo que es una abominación. Si lo que quieres es un juego de pegar golpes a diestro y siniestro con buena musica de fondo comprate el devil may cry y deja este pare los que entienden xD