Y seguimos con la penúltima parte de este pequeño especial sobre Tales of Monkey Island y en esta ocasión nos toca hablar sobre los dos últimos capítulos del juego, los cuales son (a mi parecer) los mejores y más imaginativos de este quinto Monkey Island.
Capítulo 4: The Trial and Execution of Guybrush Threepwood
Después de que Morgan volviese a traicionar a Guybrush al final de Lair of the Leviathan, esta lo lleva de nuevo ante el Marqués de Singe, pero resulta que por suerte o por desgracia nuestro protagonista no es apresado por el Marqués sino que es el consejo pirata el que lo detiene para rendir cuentas sobre varios crímenes sobre los que se le acusa (algunos que realmente ha provocado y otros que no).
Nuestra lavor en este capítulo será conseguir pruebas o testimonios que clarifiquen que Guybrush no realizó todos esos crímenes (que van desde la parálisis de un gatito hasta una extraña mancha en el muslo de una señorita pirata que según dice la ha probocado Threepwood). Como no, nuestro abogado defensor seremos nosotros mismos, pero sin duda la mayor sorpresa viene por parte del fiscal, el cual es ni más ni menos que Stan, el cual ahora se ha pasado al negocio de la justicia (y a la venta de merchandising sobre los juicios, como no).
Tras conseguir resolverlo todo nos encontraremos con nosotros libres pero con LeChuck y la señora voodoo en la carcel acusados de causar el mal que está asolando a los piratas. Pero este no será el único problema, y es que descubriremos que Morgan (que pesa a habernos traicionado un par de veces parece buena chica) muere, al parecer, en manos del Marqués de Singe.
Tras perseguir a de Singe por toda la isla al fín logramos acabar con él, pero por desgracia parece ser que este no es nuestro final feliz ya que por fín se desvelan los planes de LeChuck, el cual después de engañarnos todo este tiempo descubrimos que sigue siendo tan malo como siempre, y más aún ahora que parece haber descubierto que todo lo que ha pasado a LeChuck y a Guybrush durante este tiempo ha sido un juego de marionetas orquestado por la Señora del Voodoo.
Y por raro que parezca, en esta ocasión es LeChuck el que acaba con la vida de Guybrush.
Capítulo 5: Rise of the Pirate God
Aunque en “The Trial and Execution of Guybrush Threepwood” nuestro protagonista muere, eso no significa que el juego termine, y es que si LeChuck ha podido volver del infierno un puñado de veces, ¿porqué no Guybrush?.
Ahora nos encontramos en el otro mundo, un lugar en el que los piratas deben elegir su camino entre el dominio de la espada, la búsqueda de tesoros y el robo. En el duelo con espadas nos encontraremos con Morgan, de la cual descubrimos que no fue de Singe quién la mató, sino que fue nuestro archienemigo LeChuck. Esta sin duda es uno de los desafíos más originales ya que nos tocará enfrentarnos a la vez en un duelo de espadas con un pirata sin cabeza y con Morgan, teniendo que utilizar respuestas que sean un insulto para el pirata sin cabeza y a la vez un halago para Morgan.
Para regresar al mundo de los vivos Guybrush debe reunir diferentes objetos para habrir un portal al otro lado, aunque al regresar lo hará como un fantasma sin cuerpo por lo que nuestra siguiente misión será encontrar el cuerpo de Guybrush (cruzando en varias ocasiones entre ambos mundos) y ser capaces de unirnos a ese cuerpo de forma completa.
Y por si fuera poco, Elaine ha decidido abandonar a Guybrush y aliarse con LeChuck, el cual la convierte en una especie de reina espectral. Pero como no, Guybrush consigue devolver a Elaine a la normalidad y atrapar a LeChuck en el mundo de los no-muertos de una vez por todas. O no.


