Artículos de opinión | Juegos retro

Cosas que no echaré de menos

cosas que no echare de menos Cosas que no echaré de menos

Debido a su dependencia de la tecnología, la del videojuego es una de las industrias que más rápido evoluciona y, hoy por hoy, ya no se parece en nada aquel incipiente negocio que vimos nacer en los años 80. Cada salto generacional, cada plataforma e incluso cada dispositivo han aportado o cambiado algo.

Evidentemente no siempre hemos ido a mejor y, si bien hay muchas cosas que han mejorado con el tiempo, hay otras que confirman aquello de que “cualquier tiempo pasado fue mejor”. Como es normal la alegría va por barrios y, lo que a unos les parece una mejora incuestionable, a otros les parece un paso atrás.

Hoy os hablaré de cosas que, como los cables, las tarjetas de memoria o las cajas de cartón, hace unos años eran normales pero hoy por hoy, tal y como reza el título, no echo nada de menos.

Los cables de los mandos

Cable Cosas que no echaré de menos

Aún queda mucho para que nos libremos completa e indefinidamente de los cables pero, a día de hoy, es un alivio que todas las plataformas cuenten con mandos inalámbricos. Por fin se acabó aquello de “acércate a la tele que tiras la consola” o “ten cuidado con los cables cuando pases por ahí”.

Tampoco hay que estar enrollando y desenrollando mandos continuamente, una tarea que parece trivial pero para alguien como yo que, por motivos de espacio guardaba las consolas todos los días en su caja, era una auténtica tortura.

Eso sí, a cambio hemos llenado nuestra casa de pilas recargables y cargadores añadiendo una nueva preocupación a nuestro día a día: el temido mensaje de “queda poca batería”. No hay nada que corte más el clímax (bueno, que te pillen tus padres en plena “caidita de Roma” está cerca) que un aviso de batería baja justo cuando estás con el enemigo final.

Las tarjetas de memoria

Memory Card

Cuando me enteré de que la primera PlayStation necesitaba tarjetas de memoria para grabar las partidas me quedé patidifuso. Cojones, si hasta la NES era capaz de hacerlo. Pero claro, es lo que tiene cambiar el tradicional y añorado cartucho por un CD.

Esta situación ha durado dos largas generaciones donde hemos llenado nuestra casa de cajitas planas de colores. Bueno, al menos podíamos llevarnos la tarjeta a casa de un amigo y seguir desbloqueando personajes del Tekken mientras disfrutábamos de una sana tarde de vicio.

Afortunadamente, las consolas de hoy en día tienen una memoria interna casi infinita donde guardar los progresos. Pero claro, no todo son buenas noticias. Esto ha relegado las memoricar al baúl de los recuerdos además de permitirnos descargar películas, música o añadidos para nuestros juegos, pero también ha traído los famosos parches a las videoconsolas, algo de lo que hablaremos el próximo día.

Game Over

Game Over

No me malinterpretéis. Me gusta que los personajes puedan “morir” ya que creo que si no hay posibilidad de fracaso tampoco hay reto. No me parece mal tener que repetir una parte de un nivel como castigo a un error pero, aquello de pasarte una hora jugando sin posibilidad de grabar la partida y perder todo por un estúpido fallo me parecía una putada.

La dificultad de un videojuego no debe medirse por la cantidad de veces que hay que repetir una tarea, sino por la cantidad de veces que debemos intentar superar un punto concreto. Esto es divertido y lo primero un motivo para tirar un juego a la basura.

¿De verdad no os daba rabia tener que empezar siempre desde la primera fase en el Battletoads de NES? ¿O tener que volver a conducir hasta la otra punta de la ciudad en un GTA?

Está claro que esta teoría no puede aplicarse a todos los géneros ya que, si bien no tiene ni pies ni cabeza obligarle al jugador a repetir algo en un RPG (salvo una batalla claro está), sí que tiene sentido repetir una fase en un plataformas pero, por lo general, se agradece que los juegos de ahora estén pensados como una serie de situaciones a superar que sólo se repetirán si nosotros queremos.

Las cajas de cartón

Cajas de cartón

Es cierto que tienen un sabor retro irresistible para un nostálgico como yo, pero hay que ser realistas y asumir que son mucho más difíciles de conservar. Como no tengas cuidado al cerrarlas te cargas la solapa, si las usas mucho se acaban estropeando por todos los lados y para colmo ocupan una barbaridad (y eso en los minipisos modernos es un gran hándicap).

Los discos ópticos son más endebles que los cartuchos pero a cambio sus cajas son mucho más resistentes y prácticas. Vale que una pila de juegos de PS2 no es tan molona como una de SNES, pero ocupa la mitad y es igual de útil.

Eso sí, las cajas de ahora tampoco son perfectas ya que muchas sufren el síndrome de la “patilla de sujeción rota”. Por lo general son más resistentes que las de los CD pero aún así es inevitable tener una caja con un disco bailarín.

Loading

Loading Cosas que no echaré de menos

Vale que todavía no han desaparecido del todo (ni creo que nunca lo hagan) pero, a día de hoy, no son ni la mitad de numerosas y/o largas que antaño. Hace bien poco lo frustrante de morir no era repetir algo sino esperar a que se cargarse de nuevo la fase.

Gracias a la tecnología actual y a los sistemas de almacenamiento auxiliar, los juegos apenas si necesitan una breve pausa para cargar una parte o un nivel completo. Productos como Grand Theft Auto, que nos permite recorrernos una ciudad sin una sola espera, o Uncharted 2, donde tras morir volvemos a empezar inmediatamente, eran impensables hace pocos años.

Es cierto que echo de menos el juego de naves del Tekken o las animaciones de las puertas en los Resident Evil, pero por lo general me alegro de ver cada vez menos la odiada palabra “cargando”

Atascarme 1

Atascarse Cosas que no echaré de menos

Si alguna vez se hiciese un estudio sobre qué juegos han sido abandonados a mitad de partida por más personas, ganarían por goleada las aventuras gráficas. Y es que amigos, cuando ya habías hecho clic por todo el escenario, intentado combinar todos los objetos y hablado con todos los personajes, lo único que te quedaba era preguntar a tus colegasy rezar.

Las guías son tan antiguas como los videojuegos pero no siempre podías hacerte con una así que, si no tenías ningún amigo que se lo había hecho, estabas bien jodido. La mayoría de las veces conseguías resolver el problema tras un par de días pero, si la cosa no se daba bien, acababas desistiendo y abandonando el título.

Internet ha resuelto este problema. Vale que es rastrero y un ataque al honor y orgullo de un buen jugón, pero leñe, que levante la mano quién no ha consultado ni una vez por internet cómo cojones se pasa determinada fase.

Y el próximo día…

Vale, hemos mejorado pero, tal y como dije al principio, el próximo día hablaremos de esas cosas que han ido a peor y que echo de menos (y mucho) en esta generación.

  1. ¡Sa enganchao, sa enganchao, en la pucelana!
  1. Diciembre 4th, 2009 a las 18:36 | #1

    JAJJAJAA lo de las cajas de cartón es otra de las razones por las que Megadrive molaba más que la Super! XD cuando me pille la super maldije lo fácil que se destruían; qué tiempos, un saludo. Buen artículo

  2. destro
    Diciembre 15th, 2009 a las 04:09 | #2

    lo que no hecho de menos son los errores en los cassettes al cargar por el datasette de una commodore, o de una spectrum o una msx. ese sonido horrible que indicaba que el juego no iba a funcionar ni a gancho

  3. Diciembre 15th, 2009 a las 09:33 | #3

    @destro
    Cierto, no me acordé cuando hice la selección. Sin duda era una de las mayores putadas de los Tiempos Antiguo

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