
Si de algo estamos asqueados todos los que amamos los videojuegos es del sensacionalismo, que ya en demasiadas ocasiones, nos muestran los medios como la televisión o la prensa. Hablo del sensacionalismo referido a la crítica abusiva, y lo que es peor, sin conocimiento de la industria de los videojuegos.
En muchísimas ocasiones nos hemos visto indignados por la idea de que los videojuegos provocan violencia, fomentan la drogadicción y cosas por el estilo. Nada más lejos de la verdad. De hecho, refiriéndonos a las drogas, diversos estudios como el de la Universidad Complutense de Madrid y la Asociación de Videojugadores determinan que los jóvenes jugadores consumen menos drogas, alcohol y tabaco. También los hay que mejoran reflejos y demás cualidades visuales.
¿Pero qué pasa cuando la gente que teóricamente debe ser un referente habla sin conocimiento? Este ejemplo lo tenemos en el periódico La Razón, que hace ya varios meses, una de sus columnistas criticó a los videojuegos tachándolos de mierda y de productos que violentan a la población. Además de soltar esas perlas, también demostró su desconocimiento diciendo que los videojuegos no tienen recomendaciones de edad y que la mayoría son para niños. De los niños, se deben encargar sus padres, y no los juegos. ¿Acaso el resto debemos ver limitada nuestra libertad por unos padres irresponsables? Si los niños juegan a juegos que no les corresponde, es gracias a la vagueza de los padres que no se quieren encargar de sus propios hijos.
También hemos sufrido muchas censuras en países como Australia. Es indignante que haya tenido Valve que censurar Left 4 Dead en este país. Y lo es por partida doble. Por un lado, porque me da mucha pena que una compañía tan reputada como Valve censure su propia obra a lo bestia para que se pueda comercializar en ése territorio, aunque por otra parte, es comprensible que EA vea las ventas que les acarrea. Por otro, porque es un destrozo de lo que es el juego en sí. Esto es lo que se le quitó para que se pudiera vender: “decapitaciones, desmembramientos, detalles de heridas ni montañas de cuerpos muertos en los escenarios.” ¿Acaso se le puede hacer tal destrozo a un juego de este estilo? ¿Es que hay tanta diferencia con películas como “28 Semanas Después”? No sé, quizá es que soy yo quien no la ve.
No quería terminar el artículo sin añadirle un poco de humor, así que recordaremos una noticia de hará ya más de un año. El periódico británico Times, a manos de Janice Turner, publicó la siguiente lindeza: “a diferencia de otros padres que odian la televisión, yo rechazo comprarles [a mis hijos] consolas portátiles, Xboxes, GameCubes y PS2’s. Esto se debe a que esos son los sudokus de Satán, crack para el cerebro. Incluso el peor dibujo animado o la más inepta serie de televisión enseña a los niños algo sobre carácter, trama, drama, humor, vida. Al jugar con videojuegos los niños están encerrados mentalmente, conectados a los cerebros de sus malvados creadores.” Tras estas hermosas palabras es muy irónico que sea ella la que parece que consuma crack.
Pero esto en nuestra sociedad se está convirtiendo en algo normal. Ahora, cualquier suceso en el que dos jóvenes o más se matan, es culpa de los videojuegos. Hace ochocientos años le hubieran echado la culpa a los libros o a la música; hace 70, al cine. Tarde o temprano todo esto pasará, y de hecho, estamos viendo ya estos cambios. Las nuevas formas de arte, al principio, siempre han sido criticadas hasta la saciedad. Ahora nos toca a nosotros.
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clap, clap, clap, enhorabuena por el artículo, nunca había visto tantas Verdades en tan poco espacio.
Suscribo todo lo dicho, sobre todo lo de “De los niños, se deben encargar sus padres, y no los juegos. ¿Acaso el resto debemos ver limitada nuestra libertad por unos padres irresponsables?” Nuestra sociedad es tan cínica e irresponsable que echa la culpa de la mala educación a cualquier cosa menos a los responsables reales, los padres.
Tienes toda la razón, estoy cansado de ver como politicos, periodistas y demas personajes critican los videojuegos sin haberlos probado.
Estan emperrados en que los videojuegos crean violencia y por ello algunos paises los estan prohibiendo como Venezuela o Brasil. Que se creen que cuando se dejen de vender los videojuegos desaparecera la violencia, es que me entra la risa, mas bien deberian mirar su sociedad y su cultura, entonces encontraran el problema.
Un saludo.
Muy buen artículo, opino exactamente igual, hace cosa de unas semanas escribi en mi blog un artículo del estilo, haciendo una comparación con el cine y la literatura y como a estos no se los catiga tanto:
http://www.nientegames.com/post/Violencia-y-videojuegos.aspx
(Si lo consideraís spam borralo, plis
)
Lo raro es que con lo rápido que avanza la sociedad hoy en día esta aceptación todavía vaya despacio.
Pues muy buen artículo, sí señor.
De lo dicho, la verdad es que esto de la censura me parece tremendo. Esto nos pasa por tener una generación política (y directiva) que no se crió con videojuegos y los siguen teniendo como algo peligroso. Seguramente la siguiente generación política, generación que sí habrá tenido en sus manos más de un juego, acabe con toda la tontería de la censura en los videojuegos (ya censuraremos otra cosa XD ).
Pero bueno, al menos creo que poco a poco se va mejorando esta relación videojuego-sociedad, como ejemplo comentar que la polémica creada sobre Modern Warfare 2 ha pasado prácticamente desapercibida en los medios generalistas mientras que si hubiese sido hace unos años nos hubiesen quemado en la hoguera.