Después de haber probado Call of Duty: Modern Warfare 2, me gustaría compartir con vosotros una reflexión acerca de la controvertida escena del aeropuerto.
No me puedo creer que haya gente que defienda que escenas como esta se recreen en un videojuego. Un juego debería estar concebido para divertirte y no me entra en la cabeza dónde está la diversión en meterte en la piel de un terrorista y protagonizar una masacre indiscriminada de civiles. Es una escena cruel y bajo mi punto de vista innecesaria, por mucho que encaje en la historia. Si alguien tiene ganas de jugar a eso (si se puede llamar “jugar”) y exige el derecho a poder tener este tipo de experiencia en un videojuego, tiene un serio problema.
El hecho de que un juego tenga calificación por edades para mayores de 18 años no significa que haya barra libre para incluir lo que sea. Si se pierde de vista dónde está la línea de la ética y la aberración, no tardaremos en ver otro juego en el que nos pondrán en la piel de un violador, por citar un ejemplo.
¿Estoy siendo extremista por hacer esta última comparación? ¿De verdad piensas eso? ¿Tanta diferencia hay entre un violador y un terrorista?
Un videojuego no es un libro, ni es una película. En un videojuego vives una experiencia, que en el caso de Modern Warfare 2 es en primera persona, lo que la hace más impactante. Sé que esta es la cara más dura de una guerra, pero como comenta Kristian en un artículo similar de Akihabara Blues, el mundo está lleno de injusticias y de miserias, y no por ello hay que recrearla en una experiencia interactiva.
Sé que tendréis muchos argumentos para no estar en mi contra. Que en otros juegos también hay escenas similares o peores (falacia tu quoque), que si quieres te la puedes saltar, que no tienes por qué disparar en toda la escena… Siento tener esta crítica con uno de los mejores títulos de los últimos tiempos. De hecho, polémicas aparte, la escena es soberbia. No recuerdo haber vivido una experiencia tan impactante y sobrecogedora jugando a un videojuego. Pero mucho me temo que esa fase está ahí para dar que hablar, más que para divertir. Porque insisto. Si encuentras eso divertido, tienes un problema.