
Cuando llegó la tecnologÃa 3D al mundo de los videojuegos, muchos géneros acabaron siendo perjudicados, o incluso relegados al olvido. Por ejemplo, no hay casi ningún juego de lucha que iguale en jugabilidad a cualquier arcade de Capcom o SNK en 2D, a pesar de los efectistas giros de cámara cuando nuestro personaje agarra al rival para estrangularlo un poco. En serio, mirad cualquier combo del Marvel vs. Capcom y mojaréis las bragas antes que con la mayorÃa de “Tekkens”. Y si no, venÃs y me lleváis la contraria.
Uno de los géneros que acabó pagando el salto a las 3D fue el de las plataformas. Y aunque ha habido grandes ejemplos de tÃtulos con un buen aprovechamiento de la recreación poligonal, hay un antes y un después de Mario 64. El “antes” es Super Mario World, Donkey Kong Country 2 y Sonic 3. Y el después, Banjo-Kazooie.
Rare (o Rareware) ha sido una compañÃa muy grande. Todo un clásico que tuvo su máximo apogeo durante los 90, cuando de la mano de Nintendo dieron a luz sagas de la talla de Battletoads, Killer Instinct o Donkey Kong Country. Aunque quizás sus mejores trabajos fueron en Nintendo 64, con Perfect Dark, el laureado Goldeneye, o el propio Banjo-Kazooie.
Todos los juegos mencionados eran conocidos por mostrar un nivel gráfico muy por encima de la media del género en aquella época, y Banjo-Kazooie no es una excepción. Considerado en su momento como una vuelta de tuerca más a lo que vimos en SM64, pocos juegos de plataformas han sabido aprovechar tan bien las tres dimensiones. Y eso que si lo jugamos ahora (está disponible para descarga en el bazar de Xbox LIVE), observaremos que no ha envejecido demasiado bien, aunque eso es algo que le pasa a casi todos los juegos en 3D.
La historia del Banjo original nos presentaba a dos nuevos héroes. Banjo, un intrépido oso que debe rescatar a su hermana de las manos de la bruja Gruntilda.
La versión para Xbox LIVE Arcade es prácticamente idéntica a la de Nintendo 64, con ligeras modificaciones evidentes, como la curiosidad del cambio del logo de N64 por el de Microsoft, o una apreciable subida de resolución. Tenéis una comparativa en el siguiente vÃdeo:
¿Vale la pena descargar el juego? Hombre, probablemente para los recién llegados al mundillo resulte un poco chocante viajar al pasado de esta forma, y más cuando tienen la versión de Xbox 360 de “baches y cachibaches” disponible. Pero por otro lado, los 1200 MSPoints que cuesta, y la posibilidad de conocer un juego que hizo un poquito de historia, puede hacer que el desembolso sea justificado. En mi caso, que no tuve la Nintendo 64 en su dÃa, me ha venido de perlas, ya que siempre quise tener la oportunidad de echar unas cuantas partidas a este juegazo.
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